Raj Misir, el mago canadiense que fabrica los patines de la española Sara Hurtado

El vicepresidente de la compañía Jackson Ultima Skates, con sede en Toronto, está considerado uno de los mayores expertos del mundo en la fabricación de patines para las grandes estrellas de este deporte.

Foto: José Gallego. Facebook Sara Hurtado

En la pequeña localidad canadiense de Cambridge, en las afueras de Toronto, se encuentran las oficinas centrales de Jackson Ultima Skate, la compañía en la que la patinadora española Sara Hurtado confía desde hace años para fabricar los patines especiales con los que compite.

Raj Misir es el vicepresidente de Jackson Ultima Skates, que es desde hace décadas uno de los fabricantes más populares del mundo de patines para patinaje artístico sobre hielo.

Pero Misir es también un «encantador» de patines, lo que en inglés llaman un «skate whisperer», una persona que entiende como pocos la idiosincrasia de las botas y las cuchillas que componen un par de patines.

Es por eso que este canadiense originario de Guayana fue elegido por los responsables del patinaje artístico de Estados Unidos para acompañar en 2018 al equipo estadounidense en los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang, en Corea del Sur, y asegurarse de que los patines de Nathan Chan, Adam Rippon o Mirai Nagasu estuviesen siempre en perfecta condición.

Misir es también el encargado de fabricar los patines de la española Sara Hurtado.

«A todo nosotros nos encanta tener a Sara a nuestro alrededor, siempre alegre y sonriendo», explica a Efe Misir en las oficinas centrales de Jackson Ultima Skate.

Las instalaciones incluyen la planta de producción de patines de alto nivel y personalizados de la compañía, que además tiene cuatro fábricas en China, una en Taiwan y otra en México para la producción de patines de todos los niveles, desde principiantes hasta profesionales como Hurtado.

La compañía fue fundada en 1966 por Donald Jackson, un canadiense que en 1962 se convirtió en el campeón mundial de patinaje artístico, y en la actualidad es propiedad de Kim Bauer, nieto del fundador de la compañía Bauer, una de las más importantes del mundo para material de hockey sobre hielo. «Jackson tiene una larga tradición en el mundo del patinaje», explica Misir.

Raj Misir, vicepresidente de Jackson Ultima Skates, tiene en su mano uno de los patines de la española Sara Hurtado, que él ha diseñado y creado. Foto: Julio C. Rivas

Un nuevo par de patines

Misir está dando los últimos toques a un par de patines de Hurtado, antes de enviárselos a la atleta.

Mientras una máquina láser graba el nombre de la española en el exterior de una de las botas, Misir explica que a Hurtado «le gusta que el patín se ajuste como un guante».

«Quiere que el patín sea firme pero también cómodo y flexible, porque el patinaje artístico es muy artístico. El rendimiento con los filos y el trabajo de los filos son muy importantes. A ella le encantan esas cosas de los patines», dice Misir.

«Le gusta que la parte trasera sea un poco más baja para poder dirigir los dedos de los pies mejor. Le gusta poner unos cristales en la parte trasera de la bota. Y le gusta que su tacón sea un poco más alto para inclinarse hacia adelante un poquito. No es muy común pero hay patinadores artísticos de alto nivel a los que les gusta eso», continúa.

Para conseguir que la bota se ajuste perfectamente, se calienta en un pequeño horno para que cuando se meta el pie por primera vez, el interior se amolde exactamente a su fisonomía.

Acero al carbono y titanio

Misir muestra una cuchilla similar a la que equipan los patines de Hurtado. Está hecha con acero al carbono y recubierta con titanio.

«El titanio protege el filo y lo mantiene más duro y resistente. Pero el titanio también proporciona un deslizamiento sobre el hielo más rápido», dice.

Lo que es especialmente importante es el filo de la cuchilla del patín. Misir señala que «a Sara, absolutamente le gusta el filo ahusado, que da mucho más control, un mayor ángulo de ataque y una mayor profundidad, para que su capacidad artística se vea mejor sobre el hielo».

Las cuchillas se tienen que afilar de forma periódica, lo que es una operación de gran delicadeza. «La cuchilla tiene una curvatura y el afilador tiene que tener mucho cuidado en no aplanar la cuchilla», dice.

Y como el proceso del afilado de las cuchillas es tan determinante, Misir ha conseguido un técnico en Moscú, donde entrena ahora Sara, para que mantenga sus patines de forma óptima.

«He enseñado a Sara a que busque determinadas cosas para asegurar que cuando recoge sus patines están afilados de la forma adecuada», comenta con una sonrisa.

Misir dice que Sara sólo utiliza un par de patines cada año aunque siempre envía un par de repuesto, por si acaso. «Hay otros patinadores como Nathan Chan que utilizan dos o tres al año».

Pero más allá de las características de los patines de Sara Hurtado, Misir destaca la personalidad y capacidad de trabajo de la patiandora.

«Sara es una de las personas más agradables con las que he tenido el privilegio de trabajar. Ha sido una gran embajadora, desde el momento que nos conocimos, y desarrollamos una relación, hasta hoy. Es una persona increíble. Cuando pones esa personalidad en un par de patines y sobre el hielo, la parte artística rezuma y puedes ver la alegría y felicidad que genera. Eso es lo que veo cuando Sara está en el hielo, su espíritu y alegría. Es increíble ver y capta tu atención cuando la ves», termina señalando.

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