La odisea de emigrar a Canadá: Parte I

Emigrar a Canadá es la apuesta que cada año hacen miles de ciudadanos de todo el mundo. Una decisión apasionante pero llena de dificultades. La autora comparte su propia experiencia.

Emigrar a Canadá
Canadá es el sueño de miles de emigrantes de todo el mundo. Foto: André Furtado

Si algo he aprendido de este 2020 es que el tiempo puede pararse y seguir a la vez. Desde luego me niego a cumplir un año más. Un año que prácticamente he pasado en casa con la sola compañía de mi marido y Netflix, HBO, Prime Video y, como no, Disney+.

¿Demasiado? Quizás. ¿Suficiente? Nunca. Escribo desde Madrid, España, y tengo mucho que contar. Me llamo Paz del Olmo, soy periodista y estoy decidida a emigrar a Canadá.

El confinamiento en el que vivimos desde marzo nos ha hecho reflexionar, en lo bueno y en lo malo. Y, si algo positivo se puede sacar es que, para mí, ha sido un confinamiento de decisiones. Quizás necesitamos tocar fondo para poder coger aire e impulso. Sí, estamos decididos a mudarnos a Toronto.

2 a. C-19.

Has leído bien. Nos remontamos a 2018, dos años antes de COVID-19. En nuestra luna de miel, A. y yo hicimos un road trip por varias de las grandes ciudades, y alguna isla, de Estados Unidos. Desde luego, fue amor a primera vista. ¿De Estados Unidos? No del todo. Esta fascinación nos la causó la gente, las grandes ciudades, los rascacielos… ¡los supermercados! Productos tan básicos aparentemente pero, para unos nuevos como nosotros, eran oro. Al ser octubre, y con todo el despliegue para Halloween, pudimos sentirnos como Charlie al entrar en la fábrica de chocolate. ¿De verdad esto era real?

No queríamos que acabase nunca. De hecho, alargamos el viaje diez días más para vivir un día a día típico americano. Porque los viajes de turista siempre son una buena idea, pero queríamos más.

…Y volvimos a Madrid. El golpe de realidad dolió, y dolió mucho. En nuestra cabeza algo había hecho “click” y no había vuelta atrás, solo que aún no lo sabíamos. Las vacaciones del verano siguiente tenían un destino claro: road trip, parte II. Esta vez, aunque intenso, nos centramos en otras dos ciudades: Los Ángeles y Chicago. Estuvimos un mes con “sutiles” comentarios del tipo “esta tiene que ser nuestra vida”… creo que tenemos que trabajar esta sutileza que nos caracteriza. Pero decirlo en voz alto nos hizo pensar ¿y por qué no?

… Y aquí estamos.

Como comenté anteriormente, no nos enamoramos de Estados Unidos, sino de todo lo demás. Hay aspectos, en los que no entraremos, por lo que, nuestro ideal era ese estilo de vida pero no allí. Y la respuesta estaba un poco más al norte: Canadá.

Ya en pleno confinamiento total, en marzo, sin poder salir de casa y, además, contagiados de coronavirus, solo teníamos una cosa que hacer: crear un plan para tener la vida que queremos. Con dolores de cabeza a ratos, la fiebre controlada,  Youtube nos regalaba muchísimas horas de entretenimiento y aprendizaje, del que hablaremos más adelante.

¿Por qué Toronto?

Dado que la vida estadounidense nos encantaba, queríamos una ciudad que aunase lo mejor de los dos países. La respuesta fue clara: Toronto. Capital financiera, paisaje de ciudad idílico, una economía en crecimiento y un sistema de gobierno estable. Además, con maravillosas opciones para una salida rápida si necesitas una desconexión total. También es una ciudad multicultural, por lo que encajaríamos perfectamente.

Y, como nombrábamos al principio, si algo hemos aprendido de Canadá en el cine, series, videos, amigos de amigos… es que la gente es respetuosa, educada y muy trabajadora: un modelo de persona al que aspira todo el mundo y al que quiero que aspiren mis futuros, muy futuros, hijos.

Primeros pasos…

Documentales, experiencias… Todo ello sumado a todo lo que sabíamos por los medios de comunicación de la gestión del propio virus en Canadá. Como siempre pasa, cuando de repente tienes una idea en la cabeza o quieres un producto, el mundo no deja de recordártelo. O ya lo decían, pero no le prestaba demasiada atención… De repente, el telediario, periódicos, un capítulo del libro que me leía, películas… mi subconsciente trabaja 24/7 en Canadá.

Si antes lo teníamos claro, ahora nos hubiésemos mudado hasta sin maleta y esa misma tarde. ¡Cuánta razón tiene Paulo Coelho! “Cuando deseas algo de corazón, el universo conspira para que se haga realidad”.  

Una de mis virtudes, o defectos, es la organización. En estas investigaciones me centré en lo que, justamente, me enamoró: el día a día.

Os puedo asegurar que he hecho un exhaustivo trabajo de investigación del mercado inmobiliario, de productos de supermercado, barrios… ¡y hasta de muebles! Porque si, en Toronto los pisos sin amueblar son más baratos y así puedes sentirte como en casa. Porque, siendo sinceros, compraría casi los mismos muebles de montar que en el apartamento donde resido actualmente.  

Soy una chica de hacer listas: tengo una lista de la compra semanal en un supermercado canadiense, una lista de la tienda de muebles… Somos conscientes del presupuesto que necesitamos para empezar y del que necesitaremos después. Porque uno de los grandes fallos que cometí la primera vez que me fui a vivir fuera, Londres, es que uno siempre se centra en la idea de llegar, pero no hay que perder de vista qué pasará después.

Definitivamente, nosotros ya queremos a Toronto. Ahora solo falta saber si Toronto nos quiere a nosotros.

Próxima parada: papeleo…

Paz del Olmo
Paz del Olmo trabaja como editora de contenidos en Orange España, empresa de telecomunicaciones (France Telecom). Licenciada en Periodismo en la Universidad CEU San Pablo de Madrid, ha trabajado en diferentes medios de comunicación como Europa Press o Antena 3. En 2012, cursó un Máster de Marketing Online y Community Management en Londres, donde residió tres años, completando su experiencia escribiendo en medios ingleses. Asimismo, en 2020 ha finalizado un Máster de Data Scientist, área muy útil en periodismo para temas políticos, deportivos y de documentación. Paz colabora desde Madrid escribiendo sobre las relaciones entre España y Canadá, además de otros temas de interés.