MaRS Discovery District, en Toronto, se ha convertido en uno de los principales hubs tecnológicos de Norteamérica. La combinación de la iniciativa publico-privada y la implicación de la universidad y los principales centros médicos de la ciudad han generado unas sinergías de gran impacto en la economía del país.

Algunas de las economías más importantes de la región han tomado acciones concretas para el apoyo de startups, teniendo como resultado su aumento y maduración. Por ejemplo, Brasil, según Angel List, es el país líder en la generación de empresas con más de 2.000; Chile, con la introducción de Start-Up Chile ha permitido la generación de empresas a nivel nacional, pero con una alta concentración en su capital política y financiera que es Santiago. Por otra parte, México con la creación de su Instituto Nacional del Emprendedor, INADEM, ha sido el país líder en la aceleración y fomento de startups entre 2012 y 2016. Esfuerzos similares han sido llevados a cabo por Argentina, Colombia y Perú.

Sin embargo, América Latina aún enfrenta retos importantes que frenan la generación y maduración de startups. De acuerdo a la OCDE, los países de la región tienen que seguir trabajando en tres rubros fundamentales: políticas públicas para el apoyo y capacitación empresarial, financiamiento accesible y un marco regulatorio confiable y transparente.

Afortunadamente las startups latinoamericanas no tienen que “cruzar océanos” ni enfrentar ambientes hostiles para hacer florecer sus propuestas de negocio. Canadá y particularmente Toronto, ofrecen condiciones ideales para la maduración y florecimiento de empresas latinoamericanas.

Canadá ha sido nombrado el segundo mejor país a nivel mundial y el primer lugar en calidad de vida; por su parte, Toronto es considerado como uno de los centros financieros más importantes y estables; además de ser la ciudad más multicultural, es hogar de más de 4.000 startups tecnológicas y del hub de innovación más grande del mundo. Aquí se han generado también iniciativas como LatAm StartUps y Mexico Business Club, que están tendiendo puentes entre el ecosistema de negocios canadiense y las américas con el desarrollo de programas diseñados especialmente para startups.

Toronto es considerado como uno de los centros financieros más importantes y estables del mundo.  

En esta ciudad, además de ser sede de algunos de los bancos más importantes de las Américas, convergen grupos de Venture Capital y Angel Investors, que están invirtiendo activamente en startups de tecnología, lo que se traduce en fuentes de financiamiento flexibles y menos costosas que en otras regiones.

De igual manera, el gobierno federal tiene un presupuesto de más de 900 millones de dólares canadienses para apoyo al desarrollo de hub tecnológicos y ha establecido incentivos fiscales, lo que facilita el desarrollo y operación de nuevos negocios.

Por su parte, el sistema legal canadiense es uno de los más robustos, con mayor tradición y más avanzado en temas inherentes a startups, por ejemplo, la incorporación de compañías, propiedad intelectual, patentes y marcas, e-commerce, etc.

Cabe hacer una mención especial a un incentivo extra que ha diseñado el gobierno federal canadiense: la Visa Start-Up, que es un programa especial para empresarios que cuenten con habilidades y el potencial necesario para iniciar y desarrollar un negocio en Canadá y que su propuesta de negocio sea innovadora: con capacidad de generación de fuentes de empleo, y que pueda crecer y competir de manera global. Para ser elegible en esta categoría es necesario contar con el apoyo de alguna organización homologada (incubadora de negocios, fondo de inversión o un grupo de ángeles inversionistas) por el gobierno.

Es así que podemos concluir que Toronto ofrece condiciones privilegiadas para la creación y desarrollo de startups, convirtiendo a esta ciudad en suelo fértil para las empresas latinoamericanas que decidan aprovechar esta oportunidad.