Foto: Rasande Tyskar

Muchas de las personas que están llegando a pedir refugio a Canadá, una vez que han logrado pasar todo el proceso de elegibilidad y admisibilidad en la frontera o en una oficina de inmigración y a quienes se les da una cita para su audiencia en el Consejo de Refugiados, lo que se preguntan de inmediato es: ¿Y ahora qué?

Una vez que las autoridades de la agencia de servicios fronterizos o los oficiales de inmigración  han otorgado elegibilidad y admisibilidad para solicitar refugio, a la persona le entregan una serie de documentos que es muy importante que tengan bien claro para qué sirven. Le entregan un documento que indica que tienen elegibilidad para presentar su caso ante el Consejo de Refugio de Canadá, en el cual también está incluido el seguro de salud, que es pagado por el Gobierno federal. El mismo documento también es una autorización para que los niños puedan asistir a las escuelas sin ningún problema.

Adicionalmente, a la persona se le entrega una orden de salida condicional, la cual tiene implicaciones muy importantes para el solicitante de refugio, dado que si es aceptado como refugiado, esa orden de salida condicional queda cancelada y se procesa la residencia permanente, pero si la persona es rechazada por el Consejo de Refugio, tendrá 30 días para abandonar el país voluntariamente, o de lo contrario esa orden de salida condicional se convertirá en una orden de deportación.

Hay que tener en cuenta que los 30 días empiezan a contar desde el momento en que se le rechaza el caso de refugio a la persona, pero que si ésta hace una solicitud para una apelación a la División de Apelación de Refugio o una revisión judicial de su caso ante la Corte Federal, y la decisión es positiva, la persona tiene derecho a una nueva audiencia de su caso de refugio. No obstante, si la solicitud le es rechazada, los 30 días comenzarán a contar en el momento en que la División de Apelación de Refugio o la Corte Federal dé el fallo negativo.

Aquí es importante tener en cuenta que si una persona sale del país bajo esa orden de salida, técnicamente puede regresar a Canadá en cualquier momento, siempre y cuando tenga visa, o si viene de un país que es exento de visa y la dejen entrar en el puerto de entrada. Pero si la persona sale deportada de Canadá, no podrá regresar nunca, a menos que obtenga una autorización para regresar dada por el Ministerio de Inmigración de Canadá. Es importante notar que aun si la persona se va voluntariamente después de los 30 días, de todas maneras tendrá una orden de deportación.

Otro de los documentos que se le entregan a la persona una vez ha sido encontrada elegible para presentar su caso de refugio es el formulario para la realización de los exámenes médicos correspondientes. La persona se debe hacer dichos exámenes lo más pronto posible, porque al tener Inmigración el resultado, que puede tomar de cuatro a ocho semanas, el solicitante de refugio podrá obtener un permiso de trabajo abierto para trabajar en cualquier ocupación. Si no tienen los exámenes médicos, el permiso de trabajo tendrá restricciones.

El apartado llamado comunmenmte “Historia de refugio” no se pude tratar a la ligera, ya que en él, la persona tiene que demostrar que llena los requisitos de la definición de lo que es un refugiado, o de la definición de lo que es una persona que necesita protección del Gobierno canadiense.

El último de los documentos que le entregan al solicitante de refugio, y el cual es al que hay que dedicarle muchísima más atención, es el Basis of Claim (BOC), que es un formulario de datos básicos en el cual prácticamente va a aparecer la vida de la persona. En éste le requerirán los datos personales, la historia de trabajo, la historia de estudios, si tiene o no familia, cuántos son, si han pedido o no refugio en algún momento, etc. Pero, tal vez, el dato más importante que aparecerá en este formulario es lo que la gente comúnmente llama “Historia de Refugio”, que en realidad es la evidencia principal que la persona va a presentar para poder corroborar que está siendo perseguida o que tiene temor de regresar a su país porque su seguridad personal corre peligro.

Muchísimas personas, y no solo clientes, sino también personas que trabajan con solicitantes de refugio, creen que en este apartado se trata nada mas de escribir una historia, traducirla e insertarla en la sección pertinente, lo cual es un error muy grave. Este apartado no se pude tratar a la ligera, ya que con esta historia la persona tiene que demostrar que llena los requisitos de la definición de lo que es un refugiado, o de la definición de lo que es una persona que necesita protección del Gobierno canadiense. Aquí hay muchísimos principios legales que se deben tener en cuenta al momento de escribir la historia, como por ejemplo si se ha pedido ayuda a las autoridades del gobierno del país de origen y cuál fue el resultado de ese pedido. Si hay un lugar dentro del país de origen donde la persona pudiera haberse mudado y establecido y vivir tranquila, etc. Estos datos, por ejemplo, son importantes, ya que pueden definir si un caso es o no aceptado, por lo que el no explicarlos, o siquiera mencionarlos, puede ser un factor determinante.

En este sentido, es muy importante que antes de llenar el formulario de datos básicos, y antes de preparar la historia, la persona interesada consiga un asesor con conocimientos del tema de refugio, es decir, es fundamental en este sentido que la persona que lo va a ayudar con la historia y todos los demás datos preferiblemente sea un consultor o un abogado, o una persona trabajando directamente con ellos que esté bien empapada en todo lo que es el tema de refugio. El requisito no es que puedan hablar muy bien inglés. Explico esto porque lamentablemente hay muchas personas que van a pedir ayuda a un amigo que les traduce una historia y la envían al consejo de refugiados sin que antes la vea un profesional. Muchas veces estos casos no tiene la fuerza legal que es necesaria para que a la persona se le otorgue el estatus de refugiado.

Yo sé que es muy difícil para una persona recién llegada poder determinar quién es y quién no es un buen consultor o un buen abogado de inmigración y de refugio que los pueda ayudar, pero lo que tienen que hacer en este sentido es preguntar a varias personas hasta conseguir a alguien que sea competente. También es importante que sepan que el hecho de que alguien no les esté cobrando por hacerles una traducción o darles un consejo, no necesariamente significa que es una ventaja, ya que si el trabajo no está bien hecho, va a tener repercusiones serias en las posibilidades de obtener el estatus de refugiado en Canadá.

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Vilma Filici Contributor


@ filici-palacio.com

Vilma Filici, presidenta de Filici Palacio Immigration Services, es profesora de leyes de inmigración y refugio en Seneca College Toronto, y asesora en materia de inmigración para diversas organizaciones comunitarias. Escribe sobre asuntos migratorios en varios medios hispanos de Toronto y es fuente de información para, entre otros, los diarios Toronto Star y Toronto Sun, y las emisoras Radio Canadá y CBC.

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