Tory había justificado el recorte en el presupuesto destinado a las guarderías municipales como parte de las medidas destinadas a reconducir la brecha presupuestaria de 91 millones de dólares que afrontan las arcas municipales.

La decisión del alcalde de Toronto, John Tory, de suspender al menos durante un años su plan para incrementar los precios de las guarderías públicas de la ciudad ha sido recibida con alegría pero también con incertidumbre por miles de padres, fundamentalmente inmigrantes, que serían los principales perjudicados por la controvertida medida.

La decisión de retrasar, no de anular, el plan deja en el limbo futuras consecuencias que siguen generando cierta preocupación entre los usuarios de las 350 guarderías públicas que se verían afectadas por la medida. “Es un gran primer paso pero podemos encontrarnos reivindicando nuevamente la anulación de la medida dentro de un año, cuando haya terminado este periodo de moratoria. Es agotador”, ha señalado al periódico gratuito de Toronto Metro News Alejandra Lara, miembro de la junta directiva del Centro de Cuidado de Niños Withrow en la Escuela Pública Withrow, donde su hijo Daniel, de cuatro años está matriculado desde que tenía dos años.

“En lugar de hablar constantemente de recortes, tenemos que estar hablando de cómo podemos construir los servicios de cuidado infantil en esta ciudad. Las familias no pueden vivir en esta ciudad sin ellos”, agregó. La revocación del alcalde significa que Lara y otros 4.000 padres no tendrán que hacer frente a aumentos de tarifas de al menos 350 dólares al año por niño en las plazas de guardería. Otras 4.000 familias con bajos ingresos que reciben subsidios y aquellos con niños en guardería dentro del programa antes y después de la escuela no se hubieran visto afectados por el incremento.

Tory había justificado el recorte en el presupuesto destinado a las guarderías municipales como parte de las medidas destinadas a reconducir la brecha presupuestaria de 91 millones de dólares que afrontan las arcas municipales. La subvención a las plazas de las guarderías municipales habría ahorrado a la ciudad 1.13 millones este año y 2.26 millones en 2018.

Ante la presión de las asociaciones de padres y de otros colectivos ciudadanos, el alcalde reconoció el lunes que se había visto obligado a reconsiderar la medida. “Pedirle a la gente que pague más por el cuidado de de sus hijos, en este momento, no es razonable y no está bien”, dijo a periodistas en la Escuela Pública John A. Leslie en Scarborough.

El ejecutivo de Tory, que se reúne este martes, mantendrá su promesa de promover la inclusión en los presupuestos municipales de 300 nuevos subsidios para el cuidado de niños, que supondrán un coste cercano a los 3 millones de dólares. Como el plan original de Tory está de momento descartado —que era financiar parcialmente esos nuevos subsidios con el dinero de la subvención de ocupación en guarderías aseguró a los periodistas que los fondos serían vinculados a otras partidas del presupuesto municipal para 2017, que probablemente estará concluido la próxima semana.