Según la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá, un promedio de 1.423 residentes permanentes al año fueron detenidos en la frontera por no cumplir con el requisito en el periodo comprendido entre 2010 y 2014.

Un promedio de unos 1.400 inmigrantes canadienses son interceptados en la frontera cada año y repatriado por no cumplir con sus obligaciones de residencia, según una información publicada en las últimas horas por el diario Toronto StarAunque generalmente estos recién llegados pueden apelar a un tribunal para recuperar su estatus de residente permanente bajo consideraciones humanitarias, sólo uno de cada 10 tiene éxito en el proceso, según los datos facilitados por el gobierno.

“Se supone que el tribunal debe ser el último recurso de los inmigrantes, ya que el Parlamento le ha concedido el poder discrecional para otorgar a los inmigrantes una segunda oportunidad si violan la ley”, señaló al periódico de Toronto el abogado de inmigración Lawrence Wong, quien obtuvo los datos mediante una solicitud de acceso a información. “Esa segunda oportunidad en realidad es difícil de conseguir. El sentimiento nacional es más o menos lo mismo. Si usted es un inmigrante, no cometa un error. Si lo hace, queremos verle fuera del país”, ha indicado.

Esta es la primera vez que se hacen públicos los datos sobre la pérdida de residencia permanente en los puertos de entrada al país, lo que expresa a su vez el grado de falta de cumplimiento de residencia entre los inmigrantes que tratan de regresar a Canadá después de largas estancias en el extranjero. La ley de inmigración de Canadá exige que los residentes permanentes estén físicamente presentes en Canadá durante al menos 730 días en cada período de cinco años con el fin de mantener su estatus. De lo contrario, su residencia será revocada.

Según la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá, un promedio de 1.423 residentes permanentes al año fueron detenidos en la frontera por no cumplir con el requisito de 2010 a 2014, las estadísticas más recientes disponibles. Durante este período, Canadá aceptó anualmente a unos 260.000 recién llegados. El número de órdenes de expulsión emitidas contra estos individuos había aumentado drásticamente a 1.413 en 2014 desde los 605 registrados en 2008, coincidiendo con la administración del ex ministro de Inmigración conservador Jason Kenney, que asumió como una prioridad la represión del fraude.

Analizando los datos por provincias, Quebec registró la tasa de detenciones más alta con un tercio de las emitidas en todo el país. Entre 2008 y 2014 un total de 3.575 inmigrantes recibieron órdenes de expulsión por incumplimiento de residencia en el aeropuerto Pierre Elliot Trudeau en Montreal, que contrastan con las 439 y 972 personas interceptadas respectivamente en el aeropuerto Pearson de Toronto y en el Aeropuerto Internacional de Vancouver. Hay que destacar además que los números no incluyen a aquellos que tuvieron su residencia permanente revocada por actos delictivos o fraude documental, a quienes se les negó documentos de viaje para regresar a Canadá o a quienes solicitaron renunciar voluntariamente a su residencia permanente.

Aunque todos estos inmigrantes que perdieron su estatus pueden apelar a la división de apelación de Inmigración argumentando errores en la ley o presentando motivos humanitarios como la separación familiar, los datos de la agencia de servicios fronterizos muestran que su tasa de éxito oscila alrededor del 10 por ciento. Aquellos que restablecieron con éxito su residencia permanente cayeron significativamente de 127 (17%), de 746 apelantes en 2008 a 78 (7,7%) de 1.008 personas en 2014.