La gran mayoría de las contribuciones procedentes de Canadá fueron a parar a los candidatos presidenciales demócratas Hillary Clinton y Bernie Sanders, o al Partido Demócrata. Foto: Marc Nozell / Wikimedia Commons (cc)

Cientos de residentes canadienses, incluyendo un ex diputado conservador y un asistente de un ministro liberal del gabinete, han estado contribuyendo con dinero a la campaña electoral de Estados Unidos, según ha revelado la CBC.

La gran mayoría de las contribuciones procedentes de Canadá fueron a parar a los candidatos presidenciales demócratas Hillary Clinton y Bernie Sanders, o al Partido Demócrata. De los más de 450 contribuyentes individuales identificados por CBC News, sólo dos contribuyeron al candidato presidencial republicano Donald Trump.

El dinero de un pequeño número de residentes canadienses fue destinado a apoyar a los candidatos republicanos, generalmente a través de comités de acción política corporativa (PAC´s en sus siglas en inglés) establecidos por compañías estadounidenses con oficinas en Canadá como Resolute Forest Products, Ford Motor Company o Chevron.

Mientras que muchos de los contribuyentes son estadounidenses o ciudadanos con doble nacionalidad que viven en Canadá, otros son identificados como ciudadanos exclusivamente canadienses. La base de datos de la Comisión Federal de Elecciones muestra que los candidatos, en particular el ex candidato presidencial demócrata Bernie Sanders, han recibido más de 200,000 dólares en contribuciones procedentes de donantes que viven en Canadá y que no probaron que su nacionalidad también era estadounidense.

En febrero, la Comisión Federal de Elecciones (FEC) de Estados Unidos advirtió a los responsables de la campaña de Sanders que se arriesgaban a violar las leyes electorales estadounidenses al aceptar contribuciones de no estadounidenses.

La ley electoral de este país indica que es ilegal que alguien que no sea ciudadano estadounidense contribuya a una campaña electoral de los Estados Unidos. Si un candidato no puede probar que el contribuyente es estadounidense, tiene 10 días para devolver el dinero. Por el contrario, no existe ninguna regla que impida que los canadienses ofrezcan voluntariamente su tiempo para ayudar a un candidato estadounidense.

Las provincias donde viven la mayoría de los donantes son Ontario y Columbia Británica. Un porcentaje importante de los donantes, en particular para la campaña de Sanders, declararon que eran parados y profesores. CBC News ha identificado también dos compañías con base en Canadá que contribuyeron a la campaña electoral -en ambos casos a través de las Super PACs. Las Super PACs han sido desde hace años un motivo de controversia en la política estadounidense, ya que pueden aceptar cantidades ilimitadas de dinero y no están sujetas a las mismas reglas que restringen los candidatos.

Una de las empresas, con sede en Vancouver, Templates for Business, declaró que no era consciente de que sus dos contribuciones de 10.000 dólares a la National Association of Realtors Congressional Fund se clasificaron como contribuciones políticas a una Super PAC en la base de datos de la FEC.

El socio gerente Paul Pimstone dijo a CBC que el trabajo en los Estados Unidos es una parte importante de los negocios de su compañía y que esperaba que el dinero fuera utilizado para los esfuerzos de lobby.

Como es sabido, los mensajes de correo electrónico publicados recientemente por Wikileaks revelan que la campaña de Clinton estaba dispuesta a aceptar donaciones extranjeras después de que la Fundación Clinton dejara de aceptar dinero de gobiernos extranjeros. Donald Trump ha aprovechado las revelaciones para pedir la prohibición a los lobbys extranjeros para que puedan donar dinero a los candidatos estadounidenses.