Canadá anuncia un programa especial para solicitantes de refugio que trabajan en el sistema de salud

El mini programa para algunos “ángeles de la guarda” es insuficiente y crea confusión entre los migrantes con precariedad

El ministro de Inmigración, Marco Mendicino (derecha) con Simon Jolin-Barrette, viceministro de Justicia de Quebec. Foto: Twitter

El pasado 14 de agosto fue anunciado por el ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía, Marco Mendicino, otro mini programa que ayudará a algunos migrantes con estatus precario en Canadá. Desde que el “premier” de Quebec llamó a los solicitantes de refugio que estaban trabajando en el cuidado de las personas afectadas por el COVID-19 “ángeles de la guarda” y se creó un movimiento pidiendo un programa especial que le diera la residencia a estos “ángeles”, habíamos estado esperando ansiosamente que se anunciara el programa.

El anuncio del ministro de Inmigración inicia diciendo que: “El Gobierno reconoce la contribución extraordinaria hecha por los solicitantes de asilo que se encuentran trabajando en el sector de salud durante la pandemia del COVID-19, particularmente los que han estado trabajando en los centros de cuidado de largo plazo. Ya que estas personas se encuentran con un futuro inseguro en Canadá, las circunstancias actuales merecen medidas excepcionales en reconocimiento a su servicio durante la pandemia”.

Si bien el movimiento para que se creara dicho programa se inició en Quebec, las medidas anunciadas incluyen a cualquier solicitante de refugio que cumpla con los requisitos del programa, quien podrá iniciar el trámite sin importar en qué provincia de Canadá esté residiendo y trabajando. Lo que importa es el lugar donde han desarrollado y/o está realizando el empleo y el tipo de empleo.  El lugar de empleo debe ser un hospital, un hogar de cuidados de largo plazo (ancianato), un hogar de cuidados, un hogar para personas con discapacidades, o debe trabajar en dicho sector a través de una organización o una agencia.

El tipo de trabajo desarrollado debe ser como enfermera/o, asistente de enfermero/a, asistente de salud, asociados en cuidado de pacientes y algunos trabajadores de apoyo para el hogar. Aparte de estos dos requisitos para calificar, los refugiados deben cumplir con los siguientes factores:

– Deben haber pedido refugio antes del 13 de marzo del 2020.

– Deben haber tenido un permiso de trabajo después de haber pedido refugio.

– Deben haber trabajado un mínimo de 120 horas (4 meses) entre el 13 de marzo y el 14 de agosto de 2020.

– Antes de que se les de la residencia, deben demostrar haber trabajado en la ocupación designada durante 6 meses y el solicitante tendrá hasta el 31 de agosto 31 de 2021 para adquirir los 6 meses.

– Deben pasar los exámenes médicos y de criminalidad

Estas medidas demuestran la intención del Gobierno de regularizar la situación migratoria de personas con estatus precario quienes han beneficiado al país, pero en mi opinión, el anuncio se ha quedado demasiado corto y los requisitos hacen que muy pocas personas puedan calificar.

En los últimos años hemos visto la implementación de una serie de mini programas para beneficiar a grupos específicos de personas que de alguna manera han contribuido a Canadá. Pero lamentablemente estos programas, como el recientemente anunciado, sólo benefician a grupos muy pequeño de personas y dejan a muchos otros, que son también merecedores, por fuera.

Por ejemplo, el Gobierno implementó el año pasado un programa especial para los trabajadores de la construcción, pero al igual que el programa para los solicitantes de refugio, dicho programa tiene requisitos casi imposibles de cumplir para la gran mayoría de las personas que viven con estatus precario en el país.

El programa, denominado “Temporary Public Policy for Out-of-Status Construction Workers in the GTA” (Política Pública Temporal para Trabajadores de la Construcción Sin Estatus en el GTA), fue establecido para otorgar residencia permanente a un máximo de 500 ciudadanos extranjeros (más sus dependientes). Y de este grupo de 500, establece dos subgrupos distintos de ciudadanos extranjeros que pueden calificar:

Grupo 1: 400 solicitantes que han sido autorizados para trabajar en la industria de la construcción con un permiso de trabajo o estudio y han presentado impuestos o ingresos declarados con la Agencia Tributaria de Canadá mientras estaban autorizados para trabajar (se requiere prueba).

Grupo 2: 100 solicitantes que ingresaron legalmente a Canadá como residentes temporales pero que no estaban autorizados para trabajar.

Para ambos grupos, los requisitos son:

– Haber ingresado legalmente a Canadá como residente temporal y previamente haber recibido autorización para trabajar en la industria de la construcción.

– Haber residido continuamente en Canadá durante al menos cinco años a partir de la fecha de su solicitud.

– Estar trabajando actualmente sin autorización en la industria de la construcción en el área metropolitana de Toronto (GTA) y haber acumulado y poder proporcionar evidencia de tres años de experiencia laboral a tiempo completo en los últimos cinco años (o su equivalente a tiempo parcial) en construcción en el GTA en las ocupaciones referenciadas en el Anexo A de la Política Pública.

– Proporcionar evidencia de capacidad lingüística en el Canadian Language Benchmark: hablar nivel 4, escuchar nivel 4, lectura nivel 4 y escritura nivel 4.

– Tener familia (madre, padre, hermano, hermana, abuela, abuelo, nieto, tía, tío, sobrina, sobrino o primo) que viva en Canadá y que sea ciudadano canadiense o residente permanente; o tener un cónyuge, pareja de hecho o hijos en Canadá.

– Tener una carta de referencia firmada por el Congreso Laboral Canadiense que acredite que el solicitante cumple con las condiciones anteriores.

Aparte de que la creación de estos mini programas origina confusión en el público y no ayuda a reducir el número de personas con estatus precario, también crea una división entre los distintos grupos de migrantes quienes comienzan a preguntarse por qué unos si y otros no.

Algunas personas que han estado trabajando en supermercados y restaurantes y en otros servicios que fueron declarados como esenciales en Canadá durante la pandemia, y que distintas autoridades han llamado héroes, creyeron que ellos también serían reconocidos por su trabajo, hoy se encuentran decepcionados por no haber sido incluidos en este programa especial anunciado recientemente.

El Gobierno debería crear un programa igualitario en el que se le reconozca a cada individuo por sus propios méritos, un programa que tenga efecto a nivel nacional y que incluya a todas las personas sin estatus permanente en Canadá.

La creación de este programa especial igualitario para los trabajadores con estatus precario que viven actualmente en el país es particularmente vital en estos momentos en que todos los esfuerzos del Gobierno van encaminados a promover la recuperación económica de Canadá luego de la crisis que ha generado la pandemia del COVID-19, y en el cual lo más fundamental será la disponibilidad de mano de obra.

En este sentido, está a la vista de que en el país tenemos muchísima mano de obra especializada, bien entrenada, con amplia experiencia canadiense y que ya está asentada en las diferentes ciudades que la necesitan. Así, lo único que falta, es que se les otorgue el estatus adecuado para que puedan ayudar en la recuperación económica de Canadá.

Vilma Filici
filici.com
Vilma Filici, presidenta de Filici Immigration Services, es profesora de leyes de inmigración y refugio en Seneca College Toronto, y asesora en materia de inmigración para diversas organizaciones comunitarias. Escribe sobre asuntos migratorios en varios medios hispanos de Toronto y es fuente de información para, entre otros, los diarios Toronto Star y Toronto Sun, y las emisoras Radio Canadá y CBC.