Imagen del aeropuerto de la Ciudad de México. Foto: Wikipedia

Hace varios días fue noticia el hecho de que al expresidente de Cataluña (España), Carles Puigdemont, quien actualmente se encuentra en el exilio en Bélgica, le cancelaron la Electronic Travel Authorization (eTA) que había obtenido para visitar Montreal este año.

Luego de varias denuncias al más alto nivel, se conoció que la eTA se la habían cancelado dado que no había proporcionado información adicional que le solicitó el Ministerio de Inmigración de Canadá, dado que la empresa que había hecho el trámite en nombre del político, nunca le informó sobre este requerimiento de información adicional. Por ello, le venció el periodo que el Ministerio de Inmigración le había otorgado.

Pero Carles Puigdemont no está solo en esta situación. En mi oficina estamos recibiendo muchísimos correos electrónicos, particularmente de México, de personas que han pasado experiencias similares o mucho peores.

En muchos casos, las eTAS les han sido rechazadas, pero hay situaciones en que las personas hacen la solicitud, reciben la eTA, y cuando están tratando de embarcar en el avión en el aeropuerto de la Ciudad de México, resulta que hay funcionarios de inmigración canadienses que les hacen una entrevista muy parecida a la que hacen los agentes de la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (Canadian Border Services Agency, CBSA) aquí en el aeropuerto. Si el funcionario de inmigración sospecha que la persona no es un visitante genuino sino que está viniendo a Canadá con otras intenciones, como trabajar o pedir refugio, les cancelan la eTA ahí mismo y no les permiten embarcar en el avión.

Todas estas personas han comprado los boletos aéreos y muchas han reservado hoteles en Canadá, paquetes turísticos o han comprado entradas para otras atracciones, por lo que se quedan sin poder venir al país y con un gasto muy grande.

La forma de evitar ese tipo de problemas es que la persona que solicita la eTA se prepare tanto o mejor que cuando se necesitaba visa para viajar a Canadá, que iba al consulado a solicitarla y luego tenía que convencer a un funcionario al entrar al país de que era un visitante genuino.

Yo creo que uno de los problemas más grandes que tenemos con las eTAs es que es un formulario muy sencillo, que toma pocos minutos llenarlo y que solamente cuesta siete dólares. En este sentido, hay dos cosas que se deben considerar.

Uno de los problemas más grandes que tenemos con las eTAs es que es un formulario muy sencillo

La primera es que tener la eTA en la mano no significa que tiene las puertas abiertas. Lo único que significa es que podría abordar el avión para venir a Canadá, y que ya estando aquí, quien va a determinar si entra o no al país es el agente de CBSA. O en el caso de lo que está sucediendo en México, quienes van a determinar eso son los funcionarios que entrevistan en el aeropuerto antes de abordar.

En este sentido, la persona debe venir muy bien preparada para convencer al oficial de que es un visitante temporal genuino, que viene por un tiempo específico a visitar a una persona específica o como turista, que trae dinero suficiente para mantenerse, que tiene empleo en su país de origen y que debe regresar a éste en una fecha específica. Así, traer una carta de empleo que diga que la persona tiene vacaciones entre “x” y “y” fechas sería una excelente idea.

La segunda cosa para considerar es que las personas no le están prestando la atención que necesitan darle a este formulario. Si bien las preguntas son bien sencillas y no parecen importantes, siempre que se llena un formulario para inmigración se tiene que decir la verdad y contestar con consistencia.

Personalmente he visto algunas eTAS que fueron canceladas porque hay un apartado que pregunta si alguna vez se le negó una visa para Canadá, o cualquier otro país, y la persona ha contestado que no. Tal vez, pusieron esta respuesta adrede o a lo mejor se han olvidado de que 10 ó 15 años atrás hicieron una solicitud de visa para los Estados Unidos y les fue negada.

Es importante considerar que Canadá y los Estados Unidos comparten información, y, por lo tanto, si la persona negó que le rechazaron una solicitud de visa para los Estados Unidos o para Canadá, si bien le pueden aprobar la eTA, en algún momento esa información va a surgir y ahí la autorización va a quedar cancelada.

Conozco también el caso de un joven de Nueva Zelanda que vino a Canadá, se quedó más del tiempo que se le había permitido y no pidió una extensión de su visa. Esa información de alguna manera llegó al Ministerio de Inmigración, y recibió una carta diciéndole que su eTA había sido cancelada.

No hay que olvidar que estamos en la era de compartir información con distintos países, por lo que una persona que esté haciendo cualquier tipo de solicitud debe asegurarse de poner la información correcta. Y si el Ministerio de Inmigración le solicita información adicional, la tienen que enviar, que es lo que sucedió con el caso de Puigdemont. Porque la ley dice que cuando una persona está procesando una solicitud, debe brindar toda la información requerida por los funcionarios que van a tomar la decisión.

En ese sentido, si solicitan información adicional y no se les envía, esa es suficiente razón para que le nieguen la eTA o para que se la cancelen si ya se la han entregado.

Si a una persona le niegan la eTA, puede hacer una nueva solicitud asegurándose de poner toda la información correcta. A veces son errores y la persona no tuvo intención de dar información fraudulenta; simplemente cometió un error, por lo que en la siguiente solicitud de eTA puede mandar una explicación al respecto.

También es importante señalar a las personas que en algún momento han estado en Canadá y han tenido que salir con alguna orden de deportación, una orden de exclusión o una orden de salida, que esa información se la tienen que dar a inmigración dado que todo está en el sistema informático. Y, además, si tuvo una orden de deportación, debe sacar adicionalmente una Autorización para Regresar a Canadá.

Es cierto que la persona no necesita visa para venir al país, pero dado que fue deportada es inadmisible a Canadá y por tanto debe obtener esa autorización para poder ingresar.

Las personas que salieron con una orden de exclusión, si ésta fue dada porque ofrecieron declaraciones fraudulentas al momento de hacer una solicitud, no pueden regresar durante cinco años. Pero hay otras que no pueden regresar por un año. Si quieren regresar antes y no requieren visa, tienen que hacer la solicitud de la eTA y además solicitar la Autorización para Regresar a Canadá, ya que, de otro modo, aunque les den la eTA, en el momento en que lleguen al aeropuerto van a tener problemas para entrar porque son inadmisibles al país.

Si a una persona le cancelan la eTA, primero debe tratar de entender porqué se la cancelaron. En algunos casos, la persona dio una información cuando hizo la solicitud y luego dio otra completamente distinta cuando llegó a Canadá, y cuando comparan la información, le cancelan la eTA.

Lo que la persona puede hacer es ponerse en contacto con CBSA e investigar por qué motivo se le canceló el documento, y basándose en estas razones después puede actuar. Si la persona al saber la razón por la cual el documento fue cancelado se da cuenta que cometió un error, entonces lo puede corregir y dar una explicación. Pero si mintió abiertamente, va a tener más problemas y lo más probable es que no le den el documento porque se pueden acusar de declaración fraudulenta. De ser así, lo pueden penalizar por cinco años y no podrá tramitar ningún tipo de documento durante ese periodo.