Publicado originalmente en y por Democracia Abierta bajo licencia Creative Commons

De izquierda a derecha y de arriba a abajo, Maria da Penha, Susana Chávez, Taya Carneiro, Hermelinda Tiburcio, Dora Coledesky y Bellanir Montes. Imagen: Democracia Abierta

El mundo aún está muy lejos de eliminar la violencia de género. Se estima que el 35% de las mujeres en el mundo han sufrido algún tipo de violencia física y sexual, una cifra alarmante en una comunidad internacional que se plantea poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas para el 2030, de acuerdo con el Objetivo de Desarrollo Sostenible nº 5 de Naciones Unidas.

El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer es clave para visibilizar esta realidad aunque aún no se encuentra el eco necesario para dar voz a aquellos activismos invisibilizados en regiones como América Latina, que ostenta el perverso récord de liderar la tasa global de feminicidios.

Por eso, más allá de tendencias y hashtags desplegados por celebridades, organizaciones de mujeres, y medios convencionales, es importante y necesario resaltar voces invisibles que, desde lugares poco comunes, luchan para cambiar esta compleja realidad cultural en Latinoamérica.

Te presentamos 6 activistas poco conocidas que luchan de norte a sur del continente para dar voz a las mujeres y defender su dignidad:

Maria da Penha: dio nombre a la ley contra violencia doméstica y familiar en Brasil

A esta mujer brasileña le disparó un tiro su esposo mientras dormía, dejándola parapléjica. Lo peor es que, posteriormente, también intentó electrocutarla. Ante una justicia brasileña inoperante, su caso quedó estancado en los tribunales, y su esposo seguía en libertad.

Su lucha incansable permitió que, años después, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) obligara al Gobierno Brasileño, ante la ausencia de medidas efectivas, a enjuiciar a perpetradores de violencia doméstica.

Este caso tuvo un eco nacional y el gobierno respondió promulgando en el año 2006 una ley sobre violencia doméstica y familiar, que fue bautizada como Ley Maria Penha.

Hoy esta ley ha garantizado los derechos de más de 3 millones de mujeres que han recibido asistencia, y ha procesado por violencia doméstica a 331.000 hombres en Brasil.

Hermelinda Tiburcio: potente voz indígena contra violencia sexual

En México, en la Costa Chica de Guerrero, Hermelinda representa la voz de las mujeres indígenas mexicanas que sufren de violencia, exclusión y desigualdad continua.

Su lucha incansable le ha costado ser amenazada y hostigada a tal punto que ha sufrido 3 atentados contra su vida. Ella fue la primera mujer mixteca en denunciar públicamente, en el año 1999, el caso de violación sexual de dos mujeres a manos del ejército mexicano.

Al denuncial ar ejército y al gobierno, fue perseguida hasta que obtuvo el amparo de Naciones unidas. Desde entonces, su historia se ha convertido en un símbolo de la lucha indígena por visibilizar la exclusión, violencia y discriminación sistemática que sufren las mujeres indígenas en México, recibiendo varios premios a su trabajo incansable.

Susana Chávez: inspiró el #NiUnaMás de la lucha contra el feminicidio

Esta activista y poeta nacida en el estado de Chihuahua (México) combinó las letras, el activismo pro derechos humanos y los movimientos sociales para destapar los terribles homicidios sistemáticos de mujeres en Ciudad Juárez.

Esta lucha, iniciada en los años 90, evolucionaría en un poderoso movimiento para que ni una muerta más ocurriera en este municipio al Norte de México, uno de los más violentos del país.

Pero en Enero de 2011, tras denunciar a unos jóvenes miembros del “Clan Azteca”, a Susana la asesinaron y le cortaron una mano. Tenía 36 años.

Más de 700 casos de mujeres asesinadas en Ciudad Juárez entre 1993 y 2011 salieron a la luz y empezaron a ser investigados gracias las denuncias de Susana, hasta tal punto que la Corte Interamericana de Derechos Humanos apuntó al Estado como uno de los principales responsables de estos casos.

El feminicidio ahora es reconocido ampliamente en México y en toda la región gracias a la larga lucha de Susana Chávez que con valentía y poesía es una de las inspiradoras de #NiUnaMenos.

Taya Carneiro: la joven que lucha contra la violencia hacia [email protected] trans

Esta mujer, nacida en la periferia de Brasilia, es una de las caras que le enseñó al mundo las múltiples formas de violencia que sufren las mujeres trans.

En 2017, a sus 24 años, Taya se convirtió en presidenta de la Unión Libertaria de Travestis y Mujeres Transexuales del Distrito Federal de Brasilia, encabezando una campaña para evitar que la transexualidad sea vista como un trastorno médico.

Su activismo se ha enfocado a la investigación y creación de colectivos que promueven los derechos de la comunidad LGBTI desde una perspectiva de género que permita entender, en toda su complejidad, la identidad transexual como un eje para prevenir todo tipo de violencia de género, que en Brasil se encarniza ante las mujeres trans.

Desde la academia y el activismo joven, su experiencia ha sido expuesta en eventos de Naciones Unidas como el Día Internacional de la Juventud.

Dora Coledesky: figura clave de la marea verde

Desde Argentina, Dora es una de los referentes indiscutibles cuando se piensa en la increíble marea verde que movilizó millones de personas desde Argentina hacia el mundo para exigir el aborto legal en este país.

Desde muy joven, su lucha por el aborto voluntario la ha llevado desde lo jurídico hasta el activismo para cambiar  la ley en Argentina a través de la movilización ciudadana. Se trata de ganar cada vez más terreno para las mujeres y sus garantías constitucionales.

Al liderar la primera organización en Argentina que propuso la legalización y despenalización a través de la Comisión por el Derecho al Aborto en 1987, su lucha se ha convertido en la articulación de normas y leyes que gradualmente han ido garantizado derechos sexuales y reproductivos para millones de mujeres en Argentina.

Bellanir Montes: lidera el feminismo en la periferia en Bogotá

Bellanir Montes es una lideresa de la localidad de Ciudad Bolívar en la periferia de Bogotá que ha trabajado desde los años 90 como madre comunitaria que reivindica los derechos de las mujeres.

Ella trabaja continuamente por la causa feminista y ha sido partícipe de múltiples acciones en torno a la resignificación de la violencia y la construcción de paz.

Su trabajo se fortaleció en 2011 tras el feminicidio de su hija, Nayibe Reyes Montes, asesinada al defender a una mujer maltratada. Hoy, Bellanir hace parte del “Colectivo Nayibe”, una  de las 13 organizaciones que conforman la “Red de Mujeres en Avanzada hacia el Poder y la Paz de Ciudad Bolívar”, liderada por ella misma.

En esta Red, las mujeres luchan por revertir los roles que generan patrones de sumisión y abogan por el reconocimiento de las mujeres en el plano político y en el espacio público.

Ellas resaltan el valor de las mujeres como agentes activas de transformación, participación y construcción para la paz, a la vez que re-significan su rol privado y lo conectan con la esfera pública con acciones para mitigar y prevenir la violencia.


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