A vueltas con los símbolos religiosos en Quebec

La coalición Avenir Quebec, del nuevo primer ministro quebequés, François Legault, ya ha dejado clara su intención de prohibir a quienes ocupan puestos de autoridad, incluidos los maestros, llevar símbolos religiosos como el hijab. Sin embargo, la prohibición del chador y el niqab se extendería a todos los empleados del sector público.

El chador es usado sobre todo por musulmanas de origen iraní. Foto: Adam Jones / Wikimedia Commons

El nuevo gobierno quebequés de la Coalición Avenir de Quebec (CAQ) ha confirmado que va a avanzar en su decisión de restringir los símbolos religiosos, prohibiendo a todos los funcionarios públicos usar el chador, el niqab o el burka.

Se espera que la prohibición de las prendas sea parte de una legislación que se extienda a los empleados estatales en puestos de autoridad, incluidos los maestros. El chador, que es usado principalmente por mujeres musulmanas de Irán, es una capa que cubre la cabeza y la parte superior del cuerpo pero deja la cara visible. El burka cubre toda la cara con una malla sobre los ojos, mientras que el niqab deja una abertura para los ojos.

La ministra de Justicia de la provincia, Sonia LeBel, dijo que el gobierno seguirá adelante con la medida a pesar de las preguntas sobre su legalidad. “Siempre hay opiniones (legales) que pueden conducir en todas las direcciones, pero lo importante es que el gobierno ofrezca una dirección”, manifestó.

El primer ministro de Quebec, François Legault, dijo en el pasado que está dispuesto a invocar la cláusula de derogación de la Constitución para garantizar que su legislación de símbolos religiosos no se vea amenazada por la Carta de Derechos y Libertades.

Por su parte, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ya contestó el 3 de octubre a Legault cuando éste avanzó que no descartaba recurrir a dicha cláusula para prohibir el uso de símbolos religiosos a los funcionarios públicos. “No es algo que debe hacerse a la ligera”, señaló Trudeau. Y añadió que “es algo que debe hacerse en momentos excepcionales, después de mucha reflexión y de muchas consideraciones profundas sobre las consecuencias”.

“Nuestra posición sigue siendo la misma”, recordó el nuevo primer ministro de Quebec. “No queremos que los empleados estatales, no solo las personas que ocupan puestos de autoridad, puedan usar símbolos como el niqab o el chador”.

Aunque Legault dijo que la prohibición del chador no es una prioridad, Simon Jolin-Barrette, ministro de Diversidad, Inmigración e Inclusión, adelantó a finales de la semana pasada que espera introducir la legislación rápidamente. No pudo decir si se presentará antes de fin de año.

El anuncio ha causado ya una honda preocupación en la comunidad musulmana de Quebec. La semana pasada CTV News recogía declaraciones de profesores que mostraban su inquietud por una medida que atenta, según ellos, a su identidad individual y libertad de expresión. “Es parte de mi”, señalaba Amrit Kaur’s, una maestra de 27 años de Vaudreuil-Dorion, al oeste de Montreal.

Ella se encuentra entre quienes solicitan a François Legault que reconsidere una propuesta que se aplicaría a los empleados estatales que ocupan puestos de autoridad, incluidos jueces, oficiales de policía y maestros.

François Legault: “No queremos que los empleados estatales, no solo las personas que ocupan puestos de autoridad, puedan usar símbolos como el niqab o el chador”.

La Coalición Avenir Quebec, una formación conservadora fundada hace siete años, logró el pasado 1 de octubre una holgada victoria en las elecciones provinciales que acabó con la hegemonía del Partido Liberal y supuso un duro golpe al Partido Quebequés (PQ), que logró los peores resultados de su historia.

François Legault mantuvo durante su campaña un duro discurso identitario con el que prometió restringir la llegada de inmigrantes y hacer un examen para determinar si un extranjero puede quedarse en la región francófona. Su victoria indica que la provincia vive un nuevo tiempo con otras prioridades y una sensibilidad mayor hacia la inmigración, la identidad y la globalización.

No hay que olvidar que el PQ fracasó en 2014 cuando propuso una Carta de Valores de Quebec, que pretendía vetar el uso de símbolos religiosos, como el velo islámico o la kipá judía, por parte de trabajadores públicos. Sin embargo, el saliente Gobierno liberal aprobó el año pasado una ley que prohíbe a trabajadores públicos o personas que reciben servicios públicos cubrir sus rostros con un niqab o burka en un autobús u hospital.

Las minorías visibles constituyeron el 9,4% de la fuerza laboral pública de la provincia en 2017, aunque son el 13% de la población, según un estudio del Instituto de Registro e Información socioeconómica.