Este miércoles, después de 95 años de prohibición, Canadá se convertirá en el segundo país en el mundo en legalizar el cannabis después de Uruguay, un país con menos de un décimo de su población.

Este miércoles entra en vigor la legalización del cannabis recreativo en Canadá, primera experiencia de este tipo en un país miembro del G20. La hierba será producida por compañías privadas bajo licencia gubernamental, la posesión no deberá exceder los 30 gramos y el 75% del dinero recabado en impuestos será para las provincias; el 25% restante irá a Ottawa.

Según Estadísticas Canadá, 4,9 millones de canadienses consumieron 20 gramos o más de hierba en el país. Antes de que los liberales presentaran su iniciativa en junio de 2017, una encuesta señaló que 7 de cada 10 canadienses estaban a favor de la legalización. Sin embargo, otros sondeos también han mostrado un rechazo mayoritario de los canadienses sobre la manera en la que el ejecutivo de Trudeau ha llevado adelante la medida. Un 55% hubiera preferido al menos un año más para ponerla en marcha.

Su aplicación responde a la propia idiosincrasia del país, marcada por el alto nivel de competencias que gestionan sus provincias. Por ejemplo, la nueva ley establece que la edad mínima de compra y consumo será de 18 años, pero el texto deja la puerta abierta a que las provincias impongan una distinta, si así lo consideran. De hecho, sólo Quebec y Alberta mantendrán la señalada por Ottawa, en el resto del país será de 19 años.

Lo mismo ocurre con su comercialización. En Saskatchewan las tiendas serán privadas, en Nueva Escocia estará disponible la hierba en establecimientos gubernamentales que venden alcohol, mientras que en Ontario sus ciudadanos sólo podrán comprarla a las autoridades por internet, ya que el Gobierno de Doug Ford no otorgará licencias hasta principios del próximo año para tiendas particulares. En Quebec contará con la Sociedad quebequesa del cannabis, empresa pública que tendrá locales y un servicio en línea.

En Ontario se impone la misma legislación ya vigente para el tabaco. Se podrá fumar marihuana en aceras, parques y habitaciones de hotel autorizadas, pero no en instalaciones deportivas o terrazas/patios.

Este mapa canadiense del cannabis se retuerce todavía más a la hora de determinar los lugares de consumo, hasta el punto que casi se hace necesaria una guía para determinar las diferencias por provincias. En Ontario se impone la misma legislación ya vigente para el tabaco. Se podrá fumar marihuana en aceras, parques y habitaciones de hotel autorizadas, pero no en instalaciones deportivas o terrazas/patios. Los visitantes del parque nacional de Banff (Alberta) no podrán contemplar el paisaje mientras fuman marihuana. En Quebec habrá ciudades como Sherbrooke y Victoriaville que prohibirán el consumo en espacios públicos, mientras que en Montreal se seguirá las mismas pautas de Ontario, aunque algunos de sus distritos ya han anunciado que impondrán algunas restricciones.

Junto con la ley se ha impuesto un marco de sanciones que destacan por su rigor. Un conductor que tenga entre 2 y 5 nanogramos de THC por mililitro de sangre deberá pagar una multa de 1.000 dólares). Quien supere los 5 nanogramos recibirá además una pena carcelaria que, en casos graves, puede llegar a los 10 años.

Lo que es legal a partir del 17 de octubre de 2018

Al entrar en vigor el 17 de octubre de 2018, sujeto a restricciones provinciales o territoriales, los adultos mayores de 18 años podrían legalmente:

  • Poseer hasta 30 gramos de cannabis legal, seco o equivalente en forma no seca en público.
  • Compartir hasta 30 gramos de cannabis legal con otros adultos.
  • Comprar cannabis seco o fresco y aceite de cannabis en una tienda con licencia provincial.
  • En las provincias y territorios sin un marco de venta al por menor regulado, los individuos podrían comprar cannabis en línea a productores con licencia federal.
  • Cultivar, desde semillas o plántulas autorizadas, hasta 4 plantas de cannabis por residencia para uso personal.
  • Producir productos de cannabis, como alimentos y bebidas, en el hogar siempre que no se utilicen disolventes orgánicos para crear productos concentrados.
  • Los productos y concentrados comestibles de cannabis serán legales para la venta aproximadamente un año después de que la Ley de Cannabis haya entrado en vigor el 17 de octubre de 2018.

Límites de posesión de productos de cannabis

Los límites de posesión en la Ley de Cannabis se basan en el cannabis seco. Se desarrollaron equivalentes para otros productos de cannabis para identificar cuál sería su límite de posesión. Un (1) gramo de cannabis seco es igual a:

  • 5 gramos de cannabis fresco
  • 15 gramos de producto comestible
  • 70 gramos de producto liquido
  • 0,25 gramos de concentrados (sólidos o líquidos)
  • 1 semilla de cannabis

Esto significará, por ejemplo, que un adulto de 18 años o más, puede legalmente poseer 150 gramos de cannabis fresco.

Cannabis para uso médico

El régimen actual para el cannabis medicinal continuará permitiendo el acceso al cannabis para las personas que cuentan con la autorización de su proveedor de atención médica.

Restricciones de edad

Ninguna persona puede vender ni proporcionar cannabis a ninguna persona menor de 18 años. La Ley crea 2 nuevos delitos, con penas máximas de 14 años en la cárcel, por:

  • Dar o vender cannabis a los jóvenes.
  • Uso de un joven para cometer un delito relacionado con el cannabis.

Restricción de promoción y atracción

Similar a las restricciones actuales a la publicidad de productos de tabaco, la Ley de Cannabis ayuda a desalentar el consumo de cannabis en los jóvenes al prohibir:

  • Productos que son atractivos para los jóvenes.
  • Empaquetar o etiquetar el cannabis de manera que sea atractivo para los jóvenes.
  • Venta de cannabis a través de pantallas de autoservicio o máquinas expendedoras.
  • Promocionar el cannabis, excepto en circunstancias específicas donde los jóvenes no puedan ver la promoción.

Las sanciones por violar estas prohibiciones incluyen una multa de hasta  5 millones de dólares o 3 años de cárcel.

Protección de la salud pública

Los gobiernos federal, provincial y territorial comparten la responsabilidad de supervisar el nuevo sistema propuesto.

Las responsabilidades del gobierno federal son establecer:

  • Requisitos estrictos para los productores que cultivan y fabrican cannabis.
  • Normas y estándares de la industria, que incluyen:
    • Tipos de productos de cannabis disponibles para la venta.
    • Requisitos de embalaje y etiquetado de los productos.
    • Tamaños de servicio estandarizados y potencia.
    • Prohibiciones en el uso de ciertos ingredientes.
    • Buenas prácticas de producción.
    • Seguimiento de los requisitos de cannabis desde la semilla hasta la venta para mantenerlo fuera del mercado ilegal.

Restricciones en actividades promocionales

Las provincias y los territorios son responsables de desarrollar, implementar, mantener y hacer cumplir los sistemas para supervisar la distribución y venta de cannabis. También podrán agregar sus propias medidas de seguridad, tales como:

  • Aumentar la edad mínima en su provincia o territorio (pero no reducirla).
  • Bajar el límite de posesión personal en su jurisdicción.
  • Crear reglas adicionales para cultivar cannabis en el hogar, como reducir el número de plantas por residencia.
  • Restringir los espacios donde los adultos pueden consumir cannabis, como en lugares públicos o en vehículos

Educación publica

El Gobierno de Canadá ha comprometido cerca de 46 millones de dólaresen los próximos cinco años para la educación pública y actividades de sensibilización sobre el cannabis. Estos son para informar a los canadienses, especialmente a los jóvenes, sobre los riesgos de salud y seguridad del consumo de cannabis.