¿Por qué desciende la creación de empleo en Canadá?

Statistics Canada informó a finales de la semana pasado que Canadá, con Ontario a la cabeza, había perdido 88.000 empleos durante enero, un dato que ha causado alarma y ha propiciado numerosos análisis. Muchos de ellos apuntan al incremento del salario mínimo introducido por el gobierno de Kathleen Wynne desde el 1 de enero para explicar las causas de este descenso. Sin embargo, la mayoría de analistas no lo tienen tan claro y consideran que es precipitado extraer conclusiones.

Ontario registró una pérdida neta de 51,000 empleos. Pero, en contraste, el empleo en la provincia creció en 180,000 puestos el año pasado y la tasa de desempleo sigue siendo la más baja desde el año 2000.

La noticia cayó como una pequeña bomba en Canadá y provocó un irascible despertar en la economía de un país que presume de tener algunos de los mejores índices macroeconómicos y microeconómicos entre las potencias del G-7. Statistics Canada informó a finales de la semana pasado que se habían perdido 88.000 empleos durante el mese de enero, un descenso mensual sin precendentes, lo que elevó la tasa de desempleo nacional hasta un 5,9%, ligeramente por encima del 5,8% con el que se cerró el año.

Como ocurre habitualmente cuando se proyectan cifras económicas, sus interpretaciones van por barrios e intereses. La propia agencia canadiense apuntó también que en enero se habían creado 49.000 puestos a tiempo completo, pero que se habían perdido 137.000 a tiempo parcial, lo que podía explicar el clima general de sorpresa que se había instalado en el país. Pero incluso con la disminución general en enero, Canadá ha tenido un buen comportamiento en la generación de empleo, con un incremento de un 2.8% en el año.

Ante la rotundidad de los datos, que habrá que valorarlos en un contexto más amplio para saber si establecen una tendencia, la pregunta que se ha instalado en todos los medios económicos de Canadá es si la razón de este descenso hay que buscarla en el aumento del 20% en salario mínimo en Ontario, cuya aplicación entró en vigor el pasado 1 de enero. No en vano, la provincia lidera esa caída nacional con 59,000 empleos, cifra que también establece un récord en su histórico particular. Ontario registró una pérdida neta de 51.000 empleos. Pero, en contraste, el empleo en la provincia creció en 180.000 puestos el año pasado y la tasa de desempleo sigue siendo la más baja desde el año 2000.

Todos los economistas y expertos que se han pronunciado en los últimos días, incluso los que han criticado duramente la medida, coinciden en señalar que cualquier conclusión sobre la relación causa-efecto del incremento del mínimo salarial resulta, en estos momentos, prematura. Pero el posicionamiento al respecto adquiere diferentes matices, según donde se pone el foco.

“La concentración de la pérdida de empleos en Ontario y el enfoque en empleos perdidos a tiempo parcial en esa provincia sin duda alimentarán el debate sobre si las grandes alzas en el salario mínimo afectaron el empleo, pero probar la causalidad puede seguir siendo polémico”, ha señalado Derek Holt, economista en Scotiabank en una nota a los inversores.

Algunas de las compañías de servicio al minorista más importantes del país, como Loblaws o Empire Co. señalaron en su día que el aumento salarial les costaría cientos de millones de dólares y que aceleraría los procesos internos hacia la automatización, como las cajas de autoservicio o trabajos de almacén. Algunos propietarios de pequeños restaurantes también anunciaron que iban a cambiar sus menús y que se verían obligados a hacer malabarismos con los turnos para lidiar con el incremento en los costos fijos. Desde enero se han reiterado las denuncias de trabajadores, especialmente significativas han sido las de algunas franquicias de Tim Hortons, que han visto recortados sus beneficios laborales en respuesta al aumento salarial.

El año 2017 fue uno de los mejores para Canadá en creación de empleo; en concreto registró el mayor aumento desde 2002. La caída en enero fue la primera registrada desde julio de 2016. Estos datos, vistos en perspectiva, introducen algunos elementos correctores en el análisis. Así lo entiendeDavid Tulk , Gerente de cartera institucional de Fidelity Investments, que recuerda que el país venía de dos últimos meses de 2017 con unos índices de creación de empleo muy fuertes. “Si tomas un promedio de seis meses, sigues estando cerca de los 20.000 empleos mensuales, que es lo que la gente generalmente se considera como consistente en una economía canadiense que apunta una tendencia ligeramente por encima de media”, señala.

Si se amplia el foco de Ontario al resto del país se observa que la provincia no es la única que ha registrado un fuerte descenso en el trabajo a tiempo parcial. Ocho de las diez provincias experimentaron descensos.

Si se amplia el foco de Ontario al resto del país se observa que la provincia no es la única que ha registrado un fuerte descenso en el trabajo a tiempo parcial. Ocho de las diez provincias experimentaron descensos, incluidos 31.200 puestos de trabajo perdidos en Quebec y 33.400 en Alberta. “Aunque algunos podrían especular con que el declive podría relacionarse con el gran aumento en el salario mínimo en enero, es importante reconocer también que hay mucha volatilidad en las cifras mensuales de empleos”, reconoce Craig Alexander, economista jefe de Conference Board of Canadá. Brittany Baumann, macro estratega de TD Securities, considera, sin embargo, que “dado que se concentró en Ontario, creo que es justo decir que hay algún tipo de impacto allí”.

Craig Alexander señala que a pesar del buen desempeño económico de Canadá el año pasado, el sobresaliente ritmo de creación de empleo había estado por encima del resto de datos macroeconómicos. A su juicio, las cifras de empleo de enero no hacen más que equiparar los indicadores del mercado laboral al resto de variables de la economía nacional “No creo que las cifras de enero supongan el comienzo de una serie de descensos, creo que es más un reflejo del hecho de que estábamos registrando datos anormalmente fuertes”, apunta Alexander.

Por su parte, Avery Shenfeld, economista jefe de CIBC, apunta que “algunos buscarán la evidencia de que el gran aumento en el salario mínimo en Ontario fue el motor de la pobre encuesta laboral. El hecho de que Ontario perdió más de 50,000 empleos, todos los cuales eran a tiempo parcial y jóvenes, se ajusta a esa historia”. Sin embargo, el ejecutivo de la entidad financiera canadiense quiere introducir algunos matices en ese relato: “Apoyándonos en esa teoría, la tasa de desempleo de Ontario cayó un 0.1% hasta el 5.5% en enero desde el 5.6% registrado diciembre. La disminución se concentró en el empleo a  tiempo parcial. Pero la provincia experimentó ganancias de trabajo a tiempo completo de 8.500”.

En una comparativa con otras provincias canadienses, el comportamiento del mercado laboral tampoco ayuda a sacar conclusiones. En Alberta, donde el incremento del salario mínimo ya entró en vigor en septiembre del pasado año (de 12,20 a 13,60$ por hora), se han registrado unos buenos datos, notablemente mejores a los ofrecidos por Ontario. Como recordaba Frances Donald, en un tweet publicado poco después de conocerse los datos de Estadísticas Canadá “Alberta representa más de la mitad de las ganancias netas en el trabajo a tiempo completo”. De hecho, las mayores reducciones de empleo se registraron en Ontario y Quebec. También hubo disminuciones en New Brunswick y Manitoba. El gobierno del NDP en Alberta ha prometido elevar el salario mínimo a 15 dólares el próximo mes de octubre, una medida que también va a aplicar British Columbia, cuyo gobierno ha anunciado recientemente que incrementará el salario mínimo a 15.20 $ por hora en 2021.