Comienza en Montreal la sexta ronda negociadora del TLCAN en un clima de incertidumbre

Montreal es el escenario de la sexta y penúltima ronda negociadora para la revisión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). El nuevo encuentro se celebra en medio de un ambiente de inquietud y desasosiego debido a las señales contradictorias que transmite el presidente de EE.UU, Donald Trump, y que impiden seguir una hoja de ruta clara para las tres partes. Todo indica que tras la séptima ronda se abrirá un paréntesis hasta después de las elecciones presidenciales del 1 de julio en México.

El secretario de Economía de México Ildefonso Guajardo, y la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá Chrystia Freeland, minutos antes de iniciar su encuentro privado este lunes en Toronto. Foto: Lattin Magazine

El secretario de Economía de México Ildefonso Guajardo, y la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá Chrystia Freeland, han mantenido este lunes una reunión privada en Toronto para tratar los contenidos de la sexta ronda negociadora del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que se inicia este martes en Montreal. El mexicano fue claro y sincero al calificarla como “crítica” porque en ella deberían cerrarse algunos capítulos claves de la negociación, circunstancia que a estas horas ninguna de las partes está en condiciones de garantizar.

El errático camino que está siguiendo esta revisión en profundidad del Tratado, empujada por los impredecibles impulsos del presidente norteamericano Donald Trump, ha impedido realizar avances sustanciales en estos meses. Pero, sobre todo, ha dejado un ambiente de desasosiego entre los equipos negociadores de Canadá, México y Estados Unidos, que son muy conscientes de que todos sus esfuerzos diplomáticos pueden quedar en nada si la última voluntad de Trump es la de acabar con el Tratado, como así ha insinuado en múltiples ocasiones.

La propia Chrystia Freeland reconoció la semana pasada, en lo que representa todo un ejercicio de realismo político, que están preparados para cualquier escenario. A ello se une la filtración de la agencia Reuters que aseguraba que dos funcionarios canadienses que participan en la mesa negociadora habian asegurado que Canadá estaba lista para el inminente cierre del TLCAN.

El impacto de esta filtración, sobre todo en los mercados bursátiles, fue amortiguado por el propio Donald Trump en unas declaraciones a The Wall Street Journal, en las que aseguraba que iba a esperar a que pasaran las elecciones federales en México (previstas para el 1 de julio), para continuar con las negociaciones trilaterales, lo que daría una confianza a los inversionistas de por lo menos un año. Pero todo lo que rodea a Trump y a sus planes respecto al Tratado está condicionado por su carácter volcánico y la ausencia de una hoja de ruta clara para todas las partes. Nadie puede asegurar que mañana el escenario sea otro completamente diferente.

Guajardo señaló hoy en Toronto antes de su reunión con la ministra canadiese que “hemos decidido que esta ronda deber ser crítica, porque creemos que algunos elementos tienen que ser decididos, algunos capítulos tienen que ser cerrados y, al menos, se tienen que intercambiar ideas creativas para solucionar los elementos muy complejos”. Por su parte, Freeland reiteró que el objetivo común “es un TLCAN modernizado, que es una victoria para los tres países en la mayor área de comercio del mundo”.

Freeland y Guajardo está previsto que se reúnan nuevamente el próximo 29 de enero en Montreal, un día después del fin oficial de la sexta y penúltima ronda negociadora, con el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, para analizar el resultado de las conversaciones.