De Toronto a Montreal en 39 minutos: el corredor, firme candidato al Hyperloop

La ruta que une las dos mayores ciudades de Canadá es una de los principales aspirantes para acoger en un futuro la construcción del Hyperloop, un revolucionario sistema para el transporte de pasajeros y mercancías, basado en tubos al vacío en los que, en teoría, podrían llegar a alcanzarse velocidades de hasta 1.000 km/h.

Recreación artística del interior del Hyperloop. Imagen: Camilo Sanchez / Wikimedia Commons

Las más de cinco horas que son necesarias actualmente para viajar desde Toronto a Montreal en coche (un poco menos en tren, y alrededor de seis horas en autobús) podrían verse reducidas a escasos 39 minutos, gracias al revolucionario sistema conocido como Hyperloop. No es teletransporte (algo que, de momento, solo han conseguido científicos chinos, a nivel cuántico, con minúsculos fotones, y en el espacio), pero, a simple vista, parece también algo cercano a la ciencia ficción.

El corredor que une las dos mayores ciudades de Canadá es uno de los principales candidatos para acoger en un futuro la construcción del primer Hyperloop, un sistema para el transporte de pasajeros y mercancías desarrollado por la empresa aeroespacial SpaceX (fundada por Elon Musk, el también fundador de Tesla), y basado en tubos al vacío en los que puede llegar a alcanzarse una velocidad máxima de 1.200 km/h, con velocidades medias de entorno a 970 km/h.

Según informa este viernes The Canadian Press, la ruta entre Montreal y Toronto es la única canadiense entre las diez aspirantes elegidas recientemente en un concurso celebrado en Los Ángeles (EE UU), sede del proyecto Hyperloop One. El trayecto ha sido propuesto por la rama en Canadá de la empresa estadounidense de ingeniería AECOM, e incluiría una parada en Ottawa. Según la propuesta, desde Toronto hasta la capital del país se tardaría un total de 27 minutos, y desde allí hasta Montreal, otros doce. El próximo paso, sin duda, el decisivo, es estudiar la viabilidad económica del proyecto.

De hecho, el esbozo original del Hyperloop, publicado en agosto de 2013, incluía una ruta teórica entre Los Ángeles y el área de la Bahía de San Francisco, en Estados Unidos, con un tiempo calculado de 35 minutos para un total de 560 kilómetros, aproximadamente la misma distancia existente entre Toronto y Montreal (542 kilómetros por carretera).

La idea sería ampliar posteriormente el Hyperloop hacia el país vecino, al oeste desde Windsor hasta Detroit, y al este desde Quebec hasta Niágara y Buffalo, y, desde allí, hacia Chicago, Nueva York y Boston.

Las estimaciones de gasto de la ruta entre Los Ángeles y San Francisco que figuraban en el documento original de 2013 ascendían a 6.000 millones de dólares estadounidenses para el transporte de pasajeros, y 7.500 millones para la versión de transporte de vehículos, una modalidad, esta última, que necesita un diámetro más grande del tubo de vacío.

Otras rutas

Junto al corredor entre Toronto y Montreal, las otras nueve rutas candidatas incluyen cuatro trayectos en Estados Unidos, dos en el Reino Unido, otros dos en la India y uno en México.

Pero, además de estos diez, en los últimos años se han ido barajando numerosos posibles trayectos para la construcción del Hyperloop, la mayoría en Europa. En enero de 2016, por ejemplo, Delft Hyperloop propuso una ruta entre París a Ámsterdam, y en julio de 2016 comenzó a planificarse otra entre Helsinki y Estocolmo, a través de un túnel que cruzaría el Mar Báltico.

El trayecto, propuesto por la rama canadiense de la empresa estadounidense AECOM, incluiría una parada en Ottawa

Asimismo, un grupo de la Universidad Tecnológica de Varsovia evalúa posibles rutas propuestas por Hyper Poland, que cruzarían Polonia entre Cracovia y la ciudad costera de Gdansk.

En marzo de 2016, HTT firmó un acuerdo con el Gobierno de Eslovaquia para realizar estudios de impacto, con conexiones potenciales entre Bratislava, Viena y Budapest; y desde mayo de 2016, la empresa estatal Ferrocarriles Rusos ha estado trabajando junto a la empresa privada estadounidense Hyperloop One para planificar una ruta entre Moscú y San Petersburgo, principalmente para mercancías.

De vuelta en Norteamérica, otra empresa, Hyperloop One (anteriormente llamada Hyperloop Technologies), ha planteado asimismo una ruta desde Los Ángeles a Las Vegas.

Críticas

La tecnología de Hyperloop ha sido pensada bajo el concepto de hardware libre por SpaceX y el propio Elon Musk, que animaron a otros a compartir sus ideas para avanzar en el desarrollo del proyecto. Con ese fin se han creado varias empresas y docenas de equipos interdisciplinarios, muchos de ellos llevados a cabo por estudiantes.

No obstante, algunos expertos son muy escépticos, destacan que las propuestas pasan por alto los gastos y los riesgos, y consideran que la idea es sencillamente irrealizable.

En 2013, uno de ellos, Alon Levy, hablaba de “la experiencia, posiblemente desagradable y aterradora, de montar en una cápsula estrecha, cerrada y sin ventanas, dentro de un túnel de acero sellado, que está sujeta a significativas fuerzas de aceleración, a altos niveles de ruido debido al aire comprimido, y que se mueve a velocidades casi sónicas entre vibraciones y empujones”.


Recreación artística de una cápsula del Hyperloop: el compresor de aire, en la parte frontal; el compartimento de pasajeros en el medio; la batería, en la parte trasera; el propulsor de aire, en la parte inferior.

Cómo funciona

El concepto Hyperloop está diseñado para funcionar enviando cápsulas, o vainas, a través tubos continuos de acero, conservando un vacío parcial. Cada cápsula flota sobre una capa de aire de entre 0,5 y 1,3 milímetros, por medio de un elevador de aire que proporciona la presión, de forma similar al modo en que son suspendidos los discos en una mesa de hockey de aire. Así se evita el empleo de la llamada levitación magnética, un sistema en el que es difícil mantener el vacío durante lasrgas distancias, y cuyos trenes tienen, además, un coste muy elevado.

Teniendo en cuenta que las ruedas no pueden sostenerse a velocidades tan altas, los motores lineales de inducción localizados a lo largo del tubo, acelerarían y desacelerarían la cápsula, a la velocidad apropiada para cada sección de la ruta del tubo. Con la resistencia a la rodadura eliminada y la resistencia de aire enormemente reducida, las cápsulas pueden deslizarse en la mayor parte del viaje.

Hyperloop tendría una entrada de aire, por medio de un ventilador eléctrico y un compresor, colocados en la parte delantera de la cápsula para “transferir la presión del aire desde la cabeza a la cola del tren”, lo que resolvería el problema de diseño, debido la presión atmosférica, delante del vehículo, y también el de frenado.

(Fuente: Wikipedia)