Por Jorge Rubio, analista de relaciones México-Canadá

Una disyuntiva que influye en las relaciones internacionales está compuesta por dos factores: la realidad y lo que se desea. En este sentido, los esfuerzos que llevan a cabo cientos de funcionarios mexicanos encargados de la relación con nuestros socios comerciales, Estados Unidos y Canadá, en muchas ocasiones no deja de ser un deseo de que las cosas sucedan. Por ejemplo: el eterno acuerdo migratorio que ha buscado el gobierno mexicano con los Estados Unidos desde al año 2000.

Han habido tantos expertos intentando explicar la complejidad de la relación o aconsejar lo que la cancillería mexicana debería o no hacer con Estados Unidos, que se deja de lado la importante, y a mi parecer cada vez más distante, relación con Canadá. No podemos olvidar que México es su tercer socio comercial después de EE.UU. y China. Este intercambio de más de 70 años abarca diversos sectores. Canadá ha participado en los últimos años del auge de la minería en México, sus intensivas y activas inversiones en el sector de la minería se traducen en 99 empresas cuyos capitales han aterrizado en el estado de Durango. Asimismo, México exporta productos como fresa, que por la temporada de invierno en Canadá no se puede producir.

En temas de movilidad, casi 2 millones de canadienses viajan a México desde diversas ciudades como Toronto, Vancouver y Montreal. Igualmente, se calcula que más de 20.000 mexicanos viajan anualmente bajo el programa de trabajadores temporales para laborar ocho meses en granjas y regresar con recursos a ver a sus familias; y más de 13.000 estudiantes acuden anualmente a estudiar idiomas, carreras profesionales y posgrados.

Desafortunadamente estos datos no son lo suficientemente fuertes para abrir los ojos del Gobierno Federal mexicano, sea el saliente o el entrante. No obstante, los estados de la República Mexicana pueden fortalecer su relación de cooperación con la provincias canadienses.

Los gobiernos subnacionales deben hacer una diplomacia estatal desarrollando redes de cooperación en los siguientes los siguientes temas:

1.- Los programas de intercambio académico deben enfocarse a la investigación, pero también a la  capacitación en el trabajo y certificación. Además de tener universidades de prestigio internacional, Canadá cuenta con escuelas que se enfocan en carreras técnicas y oficios altamente especializados. Los centros educativos estatales pueden aprovechar la experiencia canadiense a este intercambio se me ocurre llamarlo: soft power estatal.

Canadá cuenta con una población importante de adultos mayores y nuestro país tendrá un cambio en la pirámide población en menos de 15 años, por lo que la experiencia canadiense en políticas públicas puede aportar mucho conocimiento a nuestro sistema de seguridad social.

2.- Canadá cuenta con una población importante de adultos mayores y nuestro país tendrá un cambio en la pirámide población en menos de 15 años, por lo que la experiencia canadiense en políticas públicas puede aportar mucho conocimiento a nuestro sistema de seguridad social. De igual manera se pueden abrir oportunidades de negocio para este sector creciente en temas de salud, residencias para adultos mayores, equipo médico, atención, turismo médico y geriatría. 

3.- Los Gobernadores deben de ser más proactivos con sus contrapartes provinciales y desarrollar operatividad. Sus visitas no solo deben enfocarse en ferias de los sectores de su interés, sino reuniones regionales con Cámaras y Asociaciones Provinciales. Un ejemplo de ello es la poderosa Canadian Manufacturers  & Exporters, que agrupa empresas muy importantes de transformación y que además cuenta con secciones en cada provincia canadiense. Otra organización importante es la Union of Municipalities que agrupa gobiernos locales en cada provincia y cuenta con experiencias innovadoras en apoyo a pequeños empresarios y emprendedores.

4.- El relacionamiento debe ser también con las organizaciones de la sociedad civil canadiense ya que pueden aportar experiencias interesantes en derechos humanos, migración, trata de personas, adicciones y apoyo a grupos vulnerables.

5.- La revolución energética de América del Norte hace que México entre de lleno en el mercado mundial de hidrocarburos. Un ejemplo es Alberta, la provincia productora de energía por excelencia. Los precios de gas en los tres países deben de ser aprovechados principalmente para el desarrollo de los Estados del sur-sureste de México.

6.- Desde el punto de vista político los gobernadores deben buscar un acercamiento con los principales partidos políticos canadienses, ya que en 2019 tendrán lugar las elecciones federales donde el primer ministro Justin Trudeau buscará la reelección por el Partido Liberal. Una buena relación estatal puede sentar las bases de colaboración y buscar rentabilidad política con un verdadero líder mundial. El verdadero desarrollo económico se vive, o se sufre, en los municipios del país.