ADN

Pruebas de ADN, en una imagen de archivo. Foto: Kemberly Groue / US Air Force (CC)

Las autoridades canadienses están recurriendo a pruebas de ADN y a páginas web privadas especializadas en genealogía para determinar la nacionalidad de inmigrantes cuya procedencia es cuestionada, y poder deportarlos en los casos en que proceda hacerlo.

Según informó la agencia Reuters, la propia Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (Canada Border Services Agency, CBSA) ha confirmado el uso de pruebas de ADN “cuando se agotan todas las demás vías de investigación”, y en el caso de personas que llevan “mucho tiempo detenidas”.

La agencia no detalló, no obstante, con qué frecuencia se realizan estos tests.

El portavoz de la CBSA Jayden Robertson explicó que “las pruebas de ADN ayudan a la CBSA a determinar la identidad mediante indicadores sobre la nacionalidad, lo que nos permite enfocar nuestras líneas de investigación en determinados países”.

Robertson aseguró asimismo que “la CBSA obtiene el consentimiento de los clientes antes de remitir su información a las webs especializadas en ADN”. El proceso ha despertado polémica, al afectar potencialmente a la privacidad de los datos que guardan este tipo de sitios web.

Hace unos días, VICE News publicó un reportaje en el que un abogado especializado en inmigración aseguraba que uno de sus clientes está siendo investigado por la CBSA mediante la comparación de pruebas de ADN con los datos albergados en la web de genealogía FamilyTreeDNA. En este caso, las autoridades canadienses estaban intentando deportar a un inmigrante al creer que no procedía de Liberia, como afirmaba, sino de Nigeria, una conclusión a la que habían llegado a través no solo de las pruebas de ADN, sino también de un informe lingüístico.

En otro caso, del que informó la agencia AFP, se utilizaron pruebas de ADN para tratar de establecer la nacionalidad de Ebrahim Toure, un solicitante de refugio rechazado por los funcionarios de inmigración canadienses desde 2013. Toure, de 47 años, llegó a Canadá con un pasaporte francés falso, y más tarde afirmó ser de Guinea, pero las autoridades guineanas le negaron la entrada. Tras una prueba lingüística, una búsqueda en sus redes sociales que reveló que tenía muchos conocidos gambianos, y entrevistas con amigos en Canadá, los funcionarios canadienses cruzaron su ADN con el de familiares en Gambia. Según publicó el diario The Toronto Star, Toure permanece detenido.

El Gobierno federal se ha comprometido a encontrar alternativas a la detención indefinida para los no ciudadanos, que actualmente pueden ser retenidos sin cargos si se considera que existe riesgo de fuga, que pueden ser un peligro para el público, o que su identidad no está clara.

Desde enero de 2017, más de 30.000 personas han cruzado la frontera entre Estados Unidos y Canadá con la intención de convertirse en refugiados.