Manifestación contra la violencia machista en Bogotá

Manifestación contra la violencia machista en Bogotá, Colombia. Foto: J. C. / Marcha Patriótica / Flickr (CC)

Las situaciones de violencia contra las mujeres basadas en la idea del “amor romántico nocivo” (de control, a diferencia de un compañerismo amoroso) están normalizadas entre los jóvenes de América Latina, según se desprende de un estudio publicado este miércoles por la ONG Oxfam. De acuerdo con esta macroencuesta, una amplia mayoría de los jóvenes latinoamericanos no aceptan el “no es no” de las mujeres: el 65% piensan que cuando una mujer dice “no” a una insinuación sexual, en realidad quiere decir “sí”. Además, seis de cada diez creen que vigilar a la pareja recelando de su comportamiento es una demostración de amor, y siete de cada diez piensan que la responsabilidad de ser manoseadas o acorraladas es de las mujeres por la ropa que usan.

Los datos pertenecen al informe Rompiendo Moldes: Transformar imaginarios y normas sociales para eliminar la violencia contra las mujeres, en el que se analizan los comportamientos y creencias que tienen los jóvenes de 15 a 25 años acerca a la violencia y las relaciones de pareja. Para el estudio, que contó con el apoyo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso), fueron entrevistados un total de 4.731 jóvenes de siete países latinoamericanos, en concreto, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Cuba, República Dominicana, Bolivia y Colombia.

Según destacan las autoras del estudio, estas creencias llevan a las y los jóvenes a reproducir desigualdades y justificar o normalizar situaciones de violencia machista, como controlar la forma de vestir de la pareja y sus mensajes en el teléfono móvil, censurar sus fotos en las redes sociales o exigir su ubicación y contraseñas personales. A partir del análisis de las normas sociales y los comportamientos que reproducen las violencias machistas, el informe plantea “nuevos caminos hacia la igualdad de género y un mundo libre de violencia”.

Normalización de la violencia

Una de las principales conclusiones del trabajo es la normalización de las realidades asociadas a la violencia machista entre los jóvenes de la región. El 56% de los hombres y el 48% de las mujeres de entre 20 y 25 años afirman conocer casos de violencia que han sufrido sus amigas en los últimos doce meses; seis de cada diez mujeres y hombres jóvenes creen que las mujeres no salen de las relaciones de pareja violentas porque el hombre amenaza con matarlas, y cinco de cada diez creen que las mujeres consideran que la violencia que sufren es normal.

El 86% de los jóvenes encuestados no intervendrían si un amigo le pega a su novia.

La normalización de la violencia llega a tal punto que, según refleja la encuesta, el 86% de las y los jóvenes no intervendrían si un amigo le pega a su novia, y el 25% consideran que sus amistades no intervendrían si la agresión ocurre en un espacio público, como puede ser la calle, el parque o una discoteca. El informe desvela, por ejemplo, que cuatro de cada diez nicaragüenses conocen a un amigo que le pega a su novia, mientras que en República Dominicana tres de cada diez jóvenes señalan que sus amigos maltratan a su pareja.

Por otra parte, el 84% de mujeres y hombres jóvenes creen que la violencia contra las mujeres es producto de las desigualdades, pero no piensan que solucionar el problema esté dentro de su ámbito de actuación, y el 67% cree que la disminución de las consecuencias del machismo es responsabilidad de los Estados.

Sexualidad y maternidad

En el ámbito de la sexualidad también existe una creencia altamente normalizada sobre el placer y el deseo sexual: el 87% de las y los jóvenes creen que los hombres tienen mayor deseo sexual que las mujeres.

Por otro lado, es muy alto el porcentaje que se opone al aborto: el 72% de mujeres y hombres de entre 15 y 25 años creen que es incorrecto que una mujer interrumpa un embarazo no deseado.

Los jóvenes siguen culpabilizando a las mujeres por su forma de vestir, por andar hasta tarde por la calle o por haber bebido alcohol.

Según la muestra, además, el 77% de las mujeres y hombres jóvenes están de acuerdo con que todas las mujeres deberían ser madres. En Bolivia, por ejemplo, el 61% de los hombres de entre 20 y 25 años creen que cuando una mujer sale a trabajar, los hijos sufren abandono.

Entre los resultados de la investigación sobresale la culpabilización de las mujeres por su forma de vestir, por andar hasta tarde por la calle o por haber bebido alcohol. También se esgrime que ellos, si beben, no se pueden controlar.

Así, el 62% de los hombres de 15 a 19 años de la región justifica la violencia sexual por el consumo de alcohol en los varones, y el 72% culpa de las agresiones a las mujeres por la ropa que usan. Siete de cada diez hombres jóvenes creen que una mujer “decente” no debe vestirse provocativamente ni estar hasta tarde en la calle, y seis de cada diez mujeres de esas mismas edades piensan igual. Los países con datos más altos en cuanto a la creencia que culpa a las víctimas por su vestimenta (hombres de 15-19 años) son El Salvador (85%) y Guatemala (75%).

Control en las redes sociales

Las autoras del estudio explican que “uno de los aspectos que refuerzan la posición de poder de unos cuerpos sobre otros es la construcción del amor romántico. La creencia que indica que quien te ama te cuida se nutre de ideas que distorsionan y pervierten las relaciones amorosas naturalizando el control sobre las mujeres. En esta línea, aparecen los celos como una prueba de amor”.

Seis de cada diez hombres de entre 15 y 19 años creen que aman realmente si vigilan a su pareja, una idea que se repite en todos los países estudiados en el informe. En República Dominica, el 76% de los varones de 15 a 19 legitiman los celos como prueba de amor; en Honduras, el 65%. Según el promedio regional, las mujeres de 20 a 25 años tienen menos asumida esta creencia.

El 80% afirma que sus amigos hombres revisan el celular de sus parejas.

La subordinación de la mujer se extiende hasta el control sobre sus redes sociales. El 80% de la juventud afirma que sus amigos hombres revisan el celular de sus parejas y el 62% de 15 a 19 años, que ellos controlan las redes sociales de ellas. Colombia y Nicaragua son los países donde los datos son más altos al respecto: las mujeres de 15 a 19 años afirman que sus amigos hombres le revisan el celular a su pareja.

La calle como espacio de control social también limita las expresiones diversas de las opciones sexuales. Siete de cada diez jóvenes del total de la muestra piensan que sus amistades creen que las lesbianas no deberían mostrar su orientación sexual de manera pública. Los países con los mayores porcentajes de lesbofobia son Honduras, Nicaragua y República Dominicana.

Además, seis de cada diez hombres de 15 a 25 años creen que no es normal que las personas que nacen con genitales masculinos “se vistan como mujeres”. Guatemala y Nicaragua son los países con los datos más altos de transfobia.