Doug Ford, el nuevo “premier” de Ontario. Foto: Bruce Reeve

Toronto amaneció esta semana bajo la transición hacia un gobierno conservador. Y lamentablemente, creo que muchas personas, tanto de las comunidades inmigrantes, como también de la población canadiense en general, no se fijaron muy bien en las políticas sociales del Partido Conservador (PC) a la hora de votar, de cómo este muy probablemente va a tener un impacto negativo dentro de las comunidades más necesitadas en Ontario.

Algunas personas al parecer votaron porque el PC prometió que iba a bajar el precio de las cervezas, otros por la promesa de que va a bajar el precio de la gasolina, y unos más porque iba a bajar los impuestos, etc., sin darse cuenta de que, por ejemplo, de la única manera en que puede bajar los impuestos es cortando servicios que son muy importantes para la clase trabajadora.

Posiblemente una persona que está bien establecida en Canadá y que tiene un salario alto, no le hace mucha diferencia si cortan ciertos servicios sociales, como sería el caso de las medicinas gratis, dado que tienen seguros en sus trabajos o ganan lo suficiente como para poder cubrir esos gastos.

Son las personas más necesitadas las que requieren esos servicios, y hay definitivamente una diferencia muy importante entre el Partido Conservador y los otros partidos más progresistas. Históricamente a la derecha lo que le interesa es cortar el déficit, mientras que los otros partidos buscan ayudar a las personas más necesitadas a través de la responsabilidad social.

El Partido Conservador en Canadá ha estado usando una táctica que también han utilizado los republicanos en los Estados Unidos, y en general emplean los partidos de derecha alrededor del mundo, a través de la cual han logrado un nivel de comunicación directa con el pueblo, llegándoles con slogans simples, fáciles de entender, los cuales les tocan la parte emocional.

Así, muchos de los votos en las pasadas elecciones fueron una respuesta emocional más que una respuesta intelectual razonada.

Muchos de los votos en las pasadas elecciones fueron una respuesta emocional más que una respuesta intelectual razonada

Por ejemplo, hay muchas comunidades inmigrantes, no sólo la hispana, que están en contra de la enseñanza sexual en las escuelas, y han estado litigando contra el Parido Liberal desde que este introdujo el programa de educación sexual. Y ese era el único punto que les interesó y votaron a un partido que también está en contra de esa educación.

El tema de los impuestos también ha sido emotivo, ya que entre más servicios sociales haya obviamente se deben pagar más impuestos. Por ejemplo, a mí no me importa pagar impuestos porque se que estos van a ayudar en la mantención de nuestras calles, hospitales, escuelas, de las personas que están necesitadas de asistencia social, de asistencia médica y otro tipo de asistencia social. Sin embargo, un comentario que se escucha con frecuencia es “por qué yo con mis impuestos tengo que estar ayudando a otras personas”, siendo esta una filosofía individualista, del yo, donde lo que me afecta a mí personalmente es lo único que me importa, en vez de lo que le afecte a la sociedad en general.

También, algo que se ha hecho común en Canadá es que votamos dictaduras, es decir, que votamos una mayoría en el gobierno, y al tener mayoría, el Gobierno en el poder puede hacer prácticamente lo que quiera, puede hacer los cambios que quiera tal y como ya lo hemos visto en diferentes gobiernos.

Lo ideal es tener un equilibrio de poderes, donde se tiene un Gobierno elegido, pero con una oposición fuerte en términos de que pueda controlar las leyes que se aprueben y las que se eliminen. Porque así existe siempre la posibilidad de que se unan los partidos de oposición y derroquen al Gobierno, pero como tendremos una mayoría absoluta, no tendremos ese equilibrio y el Gobierno podrá tomar las decisiones que quiera.

Realmente es preocupante que hayamos elegido un Gobierno que no nos presentó una plataforma política durante la campaña electoral, lo que significa que hemos elegido un Gobierno a ciegas, sin saber exactamente qué es lo que piensan hacer.

Yo recuerdo el gobierno derechista de Mike Harris, que estuvo en el poder desde el año 1995 hasta el 2002, y que durante ese mandato, que también fue de mayoría, cerraron hospitales y escuelas, eliminaron los programas de ayuda a los niños que necesitan asistencia extra en las escuelas, y quitaron muchos beneficios que solamente beneficiaban a la clase más necesitada de la provincia.

Esto es muy preocupante, porque en los últimos años el Gobierno liberal aprobó muchas leyes como la medicina gratis para las personas hasta los 25 años, que las personas mayores de 65 años puedan recibir sus medicinas gratis sin hacer una solicitud previa, que los hijos de familias que ganen menos de 40.000 dólares al año puedan cursar estudios post secundarios sin tener que pagar, etc., leyes que ahora están en peligro se ser eliminadas.

Otra cosa que me preocupa es que puedan revocar la ley del salario mínimo que en el 2019 debería subir a 15 dólares. Sabemos que ha habido mucha oposición de empresarios a este nuevo salario mínimo, pero hay que ser realistas, que con 15 dólares la hora una persona apenas puede cubrir los gastos esenciales, no le queda dinero para mucho más que eso.

Pero al momento de votar la población se dejó influenciar por el temor de que un gobierno progresista pudiera afectarlos, cuando en realidad los habría afectado de forma positiva. Porque algunas personas votaron a favor del PC por temor a que partidos como el NDP cobraran más impuestos a las corporaciones, cuando la mayoría de estas familias que votaron por los conservadores no ganan 200.000 dólares al año, por lo que a ellos no los afectan estos impuestos. Pero, de todas maneras, al sentir que aumentarían los impuestos reaccionaron a votar en contar del NDP y del Partido Liberal.

Otra situación preocupante es que la Constitución canadiense les permite a las provincias seleccionar sus propios inmigrantes, y Ontario tiene su propio programa de inmigración a través del cual puede traer 6.500 inmigrantes al año, dependiendo de las necesidades de la provincia. Tenemos un programa para trabajadores calificados y para no calificados, y no recuerdo haber escuchado nada sobre qué piensa hacer el Partido Conservador en esta temática. Pero nos podría afectar a las comunidades inmigrantes si, por ejemplo, suben el nivel de inglés necesario para solicitar la residencia, o si se enfocan a seleccionar solamente “a los mejores y más brillantes”, lo que significaría traer exclusivamente a personas con estudios post secundarios, con buen inglés y con mucho dinero.

Tenemos que esperar y ver qué es lo que va a pasar, dado que como no presentaron una plataforma política no sabemos lo que puedan hacer. Pero si miramos históricamente lo que anteriormente ha sucedido a nivel federal y a nivel de Ontario, cuando hemos tenido gobiernos conservadores, es muy preocupante que hayan ganado las elecciones con mayoría.

Pero tal vez lo más preocupantes es que muchos de los que dieron el voto pertenecen a la comunidad de inmigrantes, y se fijaron solamente en un problema muy personal, en vez de fijarse en la situación holística de cómo la elección del nuevo Gobierno afectaría los programas sociales y la economía de las familias necesitadas en la provincia.

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Vilma Filici Contributor
@ filici-palacio.com
Vilma Filici, presidenta de Filici Palacio Immigration Services, es profesora de leyes de inmigración y refugio en Seneca College Toronto, y asesora en materia de inmigración para diversas organizaciones comunitarias. Escribe sobre asuntos migratorios en varios medios hispanos de Toronto y es fuente de información para, entre otros, los diarios Toronto Star y Toronto Sun, y las emisoras Radio Canadá y CBC.
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