Por Pepe Guerra, periodista

32 selecciones se enfrentarán por hacerse con el título de mejor equipo del mundo.

Dicen por ahí que de las cosas menos importantes la más importante es el fútbol, pues bien, cuando el balón ya ha echado a rodar en Rusia me permito algunas reflexiones libres sobre los que pueda pasar en este trascendental evento deportivo. Tras un largo proceso eliminatorio treinta y dos selecciones llegaron a Rusia, son equipos que provienen de todas las latitudes del planeta. Fue una disputa difícil, en muchos casos con un gran equilibrio entre los participantes, como se pudo ver en Sudamérica. Ahora, desde este jueves 14 de junio, cada selección salta al campo de juego cargando las ilusiones de toda su nación que, seguramente al margen de sus reales posibilidades, siempre sueña alto, muy alto, lo más alto posible.

A diferencia de las eliminatorias, el Mundial en sí es una competición corta, los cuatro que más lejos lleguen jugarán siete partidos. La mitad se despedirá después del tercer juego, es decir, terminada la fase de grupos; los demás, poco a poco irán marchándose en enfrentamientos directos en octavos de final y cuartos de final. Los cuatro semifinalistas jugarán los siete partidos, los vencedores de sus respectivos encuentros lucharán por la gloria de levantar la copa del mundo, a los perdedores les restará disputar el tercer lugar.

Dicho lo anterior, vamos a lo que interesa. Qué posibilidades tiene cada una de las selecciones que nos representan como Latinoamérica o si lo prefiere como Iberoamérica, así incluimos a España y Portugal. Participan en este Mundial tres selecciones por CONCACAF: México, Costa Rica y Panamá; cinco selecciones por CONMEBOL: Argentina, Brasil, Colombia, Perú y Uruguay y las dos de la península Ibérica, anteriormente mencionadas.

Para entender mejor, pronosticaré hasta dónde cada selección podrá llegar a partir de los ocho grupos de cuatro equipos formados tras un sorteo previo y de los cruces que podrán darse en función de los resultados. Así, sugeriré los equipos que no pasan de la fase de grupos, otros que alcanzarían los octavos de final (los 16 clasificados de la primera fase), los que lleguen a cuartos de final (los 8 vencedores ya en enfrentamientos directos), los que alcancen las semifinales (los cuatro restantes) y finalmente los dos que se enfrentarán el quince de julio en la gran final.

En el grupo A está Uruguay, selección de gran tradición futbolística, dos veces campeona del mundo, se enfrentará a Rusia, Arabia Saudí y Egipto. En estos momentos la veo entre las ocho mejores, tendría que superar a Francia para llegar a semifinales, es un partido muy duro ya que la selección gala es una de las favoritas para llegar a la final.

En el grupo B están España y Portugal junto a Marruecos e Irán. A España la veo entre las cuatro mejores selecciones, para ello tendrá la dura tarea de derrotar a Argentina, cualquier cosa puede pasar, pero por el momento que vive cada una, apuesto a España. Portugal en mi criterio se despide en octavos de final ya que deberá enfrentar a Uruguay y creo que los charrúas avanzarán como dejé implícito en el párrafo anterior.

En el grupo C está Perú, no lo tiene nada fácil la selección inca, a pesar del gran momento deportivo y emocional que vive; se enfrentará a Francia, Dinamarca y Australia, con mucha garra podría pasar a la fase siguiente, tendría para ello que derrotar a Dinamarca y Australia. Francia es la mejor selección de este grupo y deberá clasificar en primer lugar, Perú entonces, podría llegar a octavos de final, más allá lo veo muy difícil.

“A España la veo entre las cuatro mejores selecciones junto a Brasil, Alemania y Francia”.

En el grupo D está Argentina, que se enfrentará a Croacia, Islandia y Nigeria. Aunque no vive la mejor de sus fases, siempre será una candidata a alcanzar los más altos escalones del torneo. Puede clasificar en primero en su grupo, pasar a los octavos derrotando eventualmente a Perú o Dinamarca y en cuartos enfrentarse a España. Quizá allí podría acabar su sueño de ser tres veces campeona del mundo.

En el grupo E están Costa Rica y Brasil; qué difícil tarea la de la selección costarricense. A pesar del gran papel en el Mundial anterior, no creo que esta vez pase de la primera fase ya que las otras selecciones son Suiza, en gran momento deportivo, y Serbia. Brasil por otro lado, es tenido como el gran favorito a levantar su sexta copa, veo a esta selección por la calidad de sus jugadores y por su ordenamiento táctico en la gran final.

En el grupo F está México, acompañado de Alemania, Suecia y Corea del Sur; qué tarea ingrata para la selección azteca, podrá clasificar en segundo después de Alemania, pero no podrá equivocarse, Suecia es la selección a ser derrotada. De pasar esta fase, le tocaría enfrentarse a Brasil, creo que quedaría en octavos de final.

En el grupo G está Panamá, país debutante en esta copa. Lo acompañan Bélgica, Túnez e Inglaterra. Creo que su clasificación para este Mundial ya fue un gran mérito, su grupo está formado por dos equipos extremádamente fuertes. Clasifican Bélgica e Inglaterra, la primera de estas es vista por muchos como la gran sorpresa de la copa.

Finalmente en el grupo H está Colombia, junto a Polonia, Senegal y Japón. A pesar del relativo equilibrio apuesto en la clasificación de Colombia en primer lugar, acompañada probablemente por Polonia. Veo a la selección cafetera llegar a cuartos de final, cayendo ante una de las candidatas al título, Alemania.

La intención de este texto es apenas especular con las posibilidades de cada una de las selecciones iberoamericanas, así siendo, no hay espacio para mencionar esquemas tácticos, características técnicas, principales jugadores, grandes selecciones ausentes, grandes jugadores cuyas selecciones no clasificaron, etc., etc. Quizá en otra oportunidad.

Que rueden los dados, digo el balón, éstas son mis apuestas, ésta es mi percepción. Sin embargo, es justo advertirles que la magia del fútbol está precisamente en lo impredecible que es el llamado deporte rey. Este análisis ha sido planteado desde la objetividad posible, no significa que es lo que yo quisiera que pasara, es lo que creo que puede pasar, si de mí dependiera, cualquiera de nuestras selecciones bien podría disputar la final. Hasta la próxima. ¡El que viva verá!