El acceso a las redes inalámbricas de la próxima generación requerirá que los consumidores adquieran un nuevo dispositivo con hardware actualizado.

Los gobiernos de Canadá, Ontario y Quebec se están asociando con algunos de los pesos pesados ​​de la industria digital mundial para impulsar la próxima generación de tecnología inalámbrica, conocida como 5G.

Una inversión pública-privada de 400 millones de dólares servirá para crear un corredor de canales inalámbricas 5G de prueba a través de las dos provincias más grandes de Canadá, con el objetivo de brindarles a las empresas la oportunidad de experimentar con nuevas ideas y productos que solo ahora son posibles gracias a los avances experimentados recientemente en el ámbito de la tecnología de telecomunicaciones.

Mientras que los más pesimistas consideran que tendrán que pasar aún varios años antes de que la tecnología 5G se extienda masivamente al mercado canadiense, muchos ya adelantan que va a ser la red inalámbrica de tecnologías futuristas que incluirá autos sin conductor, cirugías complejas controladas a distancia y velocidades de descarga de hasta 100 veces más rápidas que las redes 4G actuales. Es decir, el futuro a la vuelta de la esquina.

“5G es la puerta de entrada al futuro y estamos al borde de esta revolución tecnológica”, dijo este lunes el ministro de Innovación, Navdeep Bains, en Ottawa.

El nuevo proyecto se llama ENCQOR (Evolución de los servicios en red a través de un corredor en Quebec y Ontario para investigación e innovación), y permitirá que aproximadamente 1.000 pequeñas y medianas empresas se puedan conecar a una plataforma 5G temprana para investigación y desarrollo.

En este matrimonio de intereses público-privados, Ontario, Quebec y el gobierno federal han prometido alrededor de 67 millones de dólares, mientras que los 200 millones restantes provendrán de cinco socios del sector privado. Ericsson, Ciena Canada, Thales Canada, IBM Canada y CGI liderarán la asociación público-privada, que se espera que pueda crear más de 4.000 empleos, de los cuales 1.800 estarán especializados en 5G.

“Cuando la gente piensa en la infraestructura nacional, a menudo piensa en carreteras y calles pero nosotros creemos que las carreteras futuras serán todas digitales”. 

Borje Ekholm, CEO del gigante sueco de telecomunicaciones Ericsson, ha asegurado que Canadá está “situándose” al frente de la tecnología 5G con su compromiso con la innovación inalámbrica. “Cuando la gente piensa en la infraestructura nacional, a menudo piensa en carreteras y calles pero nosotros creemos que las carreteras futuras serán todas digitales”, ha asegurado el ejecutivo sueco.

Ekholm avanzó que espera que la tecnología de bancos de pruebas se implemente a lo largo de este año y entre en funcionamiento a principios de 2019. El gobierno canadiense estima que la tecnología de la información y las comunicaciones contribuyó con 76.000 millones al producto interno bruto del país en 2017.

Una de las primeras miradas sobre el potencial de la tecnología 5G surgió en los recientes Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang, donde una red de prueba impulsó vehículos autónomos, contenido de realidad virtual y una aplicación que permitía a los espectadores acceder a múltiples ángulos de cámara de eventos.

Pero estas experiencias no estaban abiertas para aquellos que portaban un teléfono inteligente o tableta. El acceso a las redes inalámbricas de la próxima generación requerirá que los consumidores adquieran un nuevo dispositivo con hardware actualizado. En este sentido se espera que el lanzamiento de las redes 5G también ayude a reforzar el acceso a Internet para las comunidades rurales que actualmente tienen conexiones de banda ancha deficientes. Este es un problema muy extendido en las provincias más septentrionales de Canadá, donde la distancia y la baja densidad demográfica ha impedido hasta el momento un desarrollo tecnológico similar al que viven los grandes centros urbanos del país.

El mes pasado, Bell y Huawei anunciaron el lanzamiento en modo de pruebas de la llamada tecnología inalámbrica para el hogar, que se considera precursora de cómo el 5G extenderá la disponibilidad del acceso a Internet de alta velocidad. En lugar de tener áreas rurales escasamente pobladas y conectadas a Internet, un transmisor inalámbrico puede establecer una conexión con las casas cercanas que están equipadas con el módem correcto.

El papel de 5G en un mundo cada vez más digital también tiene su lectura política. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, bloqueó la oferta de adquisición hostil por 117.000 millones de dólares del fabricante de chips estadounidense Qualcomm, que ha invertido mucho en la carrera hacia 5G, argumentando que arriesgaría la seguridad nacional al abrir la puerta al robo de datos y espionaje extranjeros.

Algunos funcionarios estadounidenses también han expresado su preocupación por el hecho de que algunas empresas chinas, como Huawei, podrían asumir un papel mayor, o incluso dominante, en el establecimiento de la tecnología 5G y en las normas y prácticas de gestión.