El plan anunciado por el Gobierno federal incluye la reparación de unas 300.000 viviendas en todo el país. Foto: CC0 Public Domain

El Gobierno federal canadiense anunció esta semana la puesta en marcha de un ambicioso plan nacional para hacer frente a la grave falta de viviendas asequibles que padece una buena parte de la población del país, especialmente en ciudades como Toronto, Vancouver o Calgary. Según datos del propio gobierno, 1,7 millones de familias en Canadá carecen de una vivienda capaz de cubrir las necesidades básicas.

El plan, anunciado en Toronto por el primer ministro, Justin Trudeau, destaca por la creación de un nuevo fondo destinado a proporcionar ayuda financiera a familias con pocos recursos, pero incluye también iniciativas para la construcción de nuevas viviendas, para la reparación de unidades habitacionales ya existentes, y para la reducción del número de personas sin techo en Canadá.

“Los derechos relacionados con la vivienda son derechos humanos, todo el mundo merece un lugar seguro y asequible al que poder llamar hogar”, señaló Trudeau.

Estos son, en preguntas y respuestas, los puntos clave:

1. ¿Cuál es el objetivo general del plan?

En palabras del Gobierno, a través de este plan, bautizado como National Housing Strategy, el Ejecutivo federal, en colaboración con los sectores público y privado y con organizaciones no gubernamentales, pretende asegurar a los canadienses en todo el país el acceso a viviendas dignas y asequibles.

Para ello, la estrategia anunciada se centrará en “los canadienses más vulnerables”, incluyendo mujeres y niños que han huido de situaciones de violencia, personas mayores, pueblos indígenas, pesonas con discapacidades, afectados por enfermedades mentales o con problemas de adicción, y jóvenes.

A lo largo de los próximos diez años, el objetivo es facilitar el acceso a una vivienda a un total de 530.000 familias, construir hasta 100.000 viviendas nuevas y reducir en un 50% el número de personas que se encuentran sin techo de forma crónica. Además, se ofrecerán ayudas para el alquiler, se repararán 300.000 viviendas y se dará protección a 385.000 hogares para que puedan seguir habitando en viviendas que puedan pagar.

2. ¿Cuánto dinero se va a destinar y de dónde va a salir?

El presupuesto anunciado por el Gobierno federal para el plan nacional de vivienda es de 40.000 millones de dólares. La mayor parte de esa cantidad ya fue incluida en los presupuestos de 2017, por lo que no tendrá impacto en los planes fiscales del Gobierno. El resto son los 4.000 millones de dólares que se destinarán al fondo llamado Canada Housing Benefit, un fondo que se gastará de aquí hasta el año 2028, y que será financiado en un 50% por las provincias y territorios, y en el otro 50%, por el Gobierno federal.

3. ¿Qué es el Canada Housing Benefit?

Es uno de los aspectos más destacados del nuevo plan de vivienda. Se trata de un fondo a través del cual se proporcionará ayuda financiera para el alquiler, en forma de subsidios, a unos 300.000 hogares con bajos ingresos.

4. ¿A cuánto ascenderán esas ayudas y cuándo empezarán a pagarse?

Según el Gobierno, los subsidios serán de hasta unos 2.500 dólares anuales de media. Empezarán a hacerse efectivos en abril de 2020, y se mantendrán hasta el año 2028.

5. ¿Quiénes podrán acceder a ellas?

De momento no se han especificado tramos de renta concretos u otras características que se tendrán en cuenta a la hora de determinar quiénes son elegibles para poder acceder a estas ayudas. No obstante, y según el Gobierno, el objetivo de este fondo es dar apoyo a familias e individuos con necesidades relacionadas con la vivienda, incluyendo a aquellos que viven actualmente en unidades sociales, a los que se encuentran en listas de espera para poder acceder a una vivienda, o a los que viven de alquiler y tienen dificultades para poder llegar a fin de mes.

6. ¿Cómo va a apoyar el plan a las mujeres?

El proyecto ha sido diseñado teniendo en cuenta una perspectiva de género. En este sentido, el Gobierno promete ofrecer una protección especial tanto a mujeres que están escapando o han escapado de una situación de violencia, como a mujeres mayores. Alrededor de un 25% del total de la inversión estará destinado a programas relacionados con mujeres y niñas.

7. ¿Qué es el fondo de inversión conjunta?

El plan destina cerca de 16.000 millones de dólares a un fondo nacional de inversión conjunta en vivienda (national housing co-investment), que proporcionará 4.700 millones de dólares en concepto de contribuciones financieras y 11.200 millones en préstamos a interés bajo a constructores y empresas inmobiliarias que cumplan ciertas condiciones. Entre estos criterios se encuentra la obligación de que el 30% de las unidades habitacionales en los nuevos proyectos se alquilen por menos de un 80% de la media del mercado, durante al menos 20 años. Además, en las viviendas o conjuntos de viviendas deberá reducirse en al menos un 25% el consumo de energía y la emisión de gases de efecto invernadero, y el 20% de las viviendas deberán cumplir los estándares de accesibilidad.

8. ¿Cómo se van a articular las ayudas de ese fondo?

Las ayudas del Gobierno para este fondo de inversión conjunta no se limitan a compromisos monetarios, sino que incluyen asimismo 200 millones de dólares en concepto de transferencia de tierras pertenecientes al Estado a constructores, siempre que cumplan los necesarios criterios medioambientales, socioeconómicos y de accesibilidad financiera.

Según el Gobierno, el fondo de inversión conjunta ayudará a construir 60.000 de las 100.000 unidades habitacionales asequibles prometidas en el plan nacional, así como a reparar 240.000 viviendas de las 300.000 que necesitan ser reparadas actualmente, y a crear 7.000 refugios sociales, 12.000 unidades asequibles para personas mayores y otras 2.400 para personas con discapacidades.

9. ¿Cómo se controlará que el plan se está cumpliendo?

El plan incluye el compromiso de introducir una nueva legislación que obligará al Gobierno federal a mantener la National Housing Strategy y a informar regularmente al Parlamento acerca de cómo se están cumpliendo sus objetivos. Además, se creará un cargo específico cuya función será aconsejar al Ejecutivo y a la Corporación de Hipotecas y Vivienda de Canadá (Canada Mortgage and Housing Corporation, CMHC) sobre posibles soluciones a problemas que vayan surgiendo durante la implementación del plan. También se creará un consejo nacional de la vivienda y se pondrá en marcha una campaña de información al público, que se mantendrá durante varios años.

10. ¿Qué críticas ha recibido el plan?

El líder del Nuevo Partido Democrático (NPD, socialdemócrata), Jagmeet Singh, se mostró crítico con el plan del Gobierno, por considerarlo insuficiente. Singh señaló que la grave crisis de viviendas asequibles que sufre el país necesita algo más que “un plan cuya inversión se va a prolongar hasta más allá de las próximas elecciones”.

Por su parte, el líder del Partido Conservador, Andrew Scheer, reconoció que el plan puede suponer una ayuda para “los más desafortunados”, pero criticó que, en su opinión, “no hace nada por aquellos que están intentando entrar en el mercado inmobiliario”. “El anuncio de hoy fracasa a la hora de ayudar al número cada vez mayor de canadienses que están luchando para ahorrar y poder comprarse su primera casa, mientras se enfrentan a los aumentos de impuestos de Justin Trudeau”, indicó Scheer, a través de un comunicado.

De un modo similar se han pronunciado algunos expertos, que advierten de que el nuevo plan no va a solucionar los problemas de la clase media a la hora de adquirir o alquilar una vivienda, especialmente en la región de Toronto, donde los precios han experimentado un incremento muy importante en los últimos años.

El presidente de la Federation of Rental-Housing Providers of Ontario, Jim Murphy, señalaba en este sentido al diario Toronto Star que “nos preocupa cada vez más el hecho de que todos aquellos que se encuentran en el medio, aquellos que cuentan con ingresos de entre 50.000 y 70.000 dólares al año, y que probablemente no van a ser elegibles para beneficiarse de estos programas, van a seguir teniéndolo muy difícil”. “La clase media no puede permitirse comprar viviendas nuevas cuando el precio medio en Toronto es de 1,3 millones de dólares, y el alquiler es también muy complicado, no solo en términos de precio, sino incluso a la hora de encontrar un lugar”, añadía.

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Miguel Máiquez Administrator


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Journalist, Lattin Magazine editorial board member, and currently web editor at the Spanish newspaper 20 Minutos, where he also served as Chief Editor and continues to contribute in-depth analysis of mainly international current affairs. He started his career —more than 25 years working as a journalist, editor and writer— at La Opinión de Murcia, and has also worked, among other media, at the Canadian newspaper El Popular. He runs a blog about the Middle East, and another blog with fiction stories. He is also a translator and a Spanish language teacher. In Toronto since 2007, he colaborates as a media advisor with several organizations in the Latin American community.

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Periodista, miembro del equipo editorial de Lattin Magazine y actual editor web en el periódico español 20 Minutos, en el que fue redactor jefe. Comenzó su carrera profesional en el diario La Opinión de Murcia y ha trabajado también, entre otros medios, en el canadiense El Popular. Mantiene una sección dedicada al análisis en profundidad de temas de actualidad, y publica asimismo un blog sobre Oriente Medio y otro con relatos de ficción. Es, además, traductor y profesor de español. Desde hace diez años reside en Toronto, donde colabora, en el ámbito de la comunicación, con diversas organizaciones de la comunidad latinoamericana.