En los últimos meses no había pasado un día sin que alguien me llamara o me escribiera para preguntarme cuándo cambiaría la Ley de Ciudadanía que bajaría el requisito de edad para que ciertas personas no tuvieran que hacer el examen de inglés o francés y de conocimientos de política, geografía e historia.

El gobierno había estado diciendo que los cambios se implementarían en el otoño, y el Ministro de Refugiados, Inmigración y Ciudadanía, Ahmed Hussen, cumplió con la promesa: En una conferencia de prensa el pasado 4 de octubre el ministro anunció que los cambios al programa de ciudadanía serían implementados el 11 de octubre.

En realidad, más que cambios, son una vuelta al pasado ya que la ley será la misma que fuera antes de que el gobierno anterior la eliminara.

El requisito de tiempo en Canadá para que un residente permanente pueda iniciar un trámite de ciudadanía es que debe haber residido en Canadá físicamente durante tres años en un periodo de cinco años. Algo que queda de la ley anterior es el requisito que las personas deben haber hecho sus declaraciones de impuestos y presentar pruebas por los años compatibles con el tiempo requerido para la solicitud, es decir tres años de cinco.

A las personas que hicieron su trámite estando dentro de Canadá se les dará medio día por cada día que estuvieron en el país antes de obtener la residencia permanente, hasta un máximo de un año. Esto significa que si la persona estuvo en Canadá por dos años entonces no tendrá que esperar tres años sino solamente dos para poder iniciar su trámite.

Las personas que se benefician de este “bono” son por ejemplo los refugiados que fueron aceptados y se hicieron residentes; las esposas y esposos y parejas en unión libre que fueron patrocinados dentro del país; las personas que fueron aceptadas por razones humanitarias y de compasión; las personas que recibieron su residencia bajo el programa de caregivers; las personas que hicieron el trámite por estar con un permiso de residencia temporal; los estudiantes internacionales y trabajadores temporales quienes hicieron sus trámites de residencia mientras estaban en Canadá con permiso de estudiante o trabajador, y otros que obtuvieron la residencia dentro del país.

Otro requisito, y uno de los más temidos al hacer el trámite de ciudadanía, es que el solicitante debe demostrar un nivel apropiado de los idiomas inglés o francés y también conocimientos de historia, geografía y política canadiense. Las personas entre 18 y 54 años deben hacer estos exámenes, pero quienes tengan menos de 18 y más de 54 años no deberán hacer ningún examen.

En junio se implementaron otros cambios. Los ciudadanos ya no deben demostrar intención de querer residir en Canadá después de haber obtenido la residencia: Esto aliviará la ansiedad de muchos adultos mayores que prefieren pasar los inviernos canadienses en climas más cálidos, y de personas que por razones de familia o trabajo necesitan salir de Canadá. La ley que le permitiría al gobierno revocar la ciudadanía a personas nacidas en suelo canadiense culpables de ciertos crímenes, fue eliminada.

Los menores de 18 años pueden hacer su trámite de inmigración por sí solos sin tener que unirse a un trámite de sus padres.

En el caso de solicitantes de refugio, si la persona ha viajado al país de origen, o sea al país del cual dijo tener temor de persecución y por lo cual Canadá le ofreció protección, el Oficial de Ciudadanía  enviará el expediente a la sección de investigaciones. Esta investigación podría concluir en que le quiten su estatus de refugiado por haber regresado a su país y luego también le quiten su residencia. 

Aprovecho esta columna para recordarle a las personas que vinieron a Canadá como refugiados que cuando hacen el trámite de ciudadanía se les pregunta en el cuestionario las veces que han viajado fuera de Canadá, a dónde fueron, por qué razón y por cuánto tiempo. Si la persona ha viajado al país de origen, o sea al país del cual dijo tener temor de persecución y por lo cual Canadá le ofreció protección, el Oficial de Ciudadanía  enviará el expediente a la sección de investigaciones. Esta investigación podría concluir en que le quiten su estatus de refugiado por haber regresado a su país y luego también le quiten su residencia.

Hay otros cambios que se implementarán a finales del 2017 o principios del 2018, pero creo que los más esperados son los que se implementan el 11 de octubre.

Otro cambio muy importante y necesario que ayudará a mantener más familias juntas es que la edad de dependencia aumentará hasta cumplir los 22 años (actualmente es hasta cumplir los 19). Este cambio será efectivo el 24 de octubre.

Aunque la edad de dependencia haya subido, es importante saber que hay otros factores importantes cuando se trata de la definición de hijo dependiente. La ley dice que un dependiente es un hijo menor de 22 años quien no está ni casado ni viviendo en unión libre. Es importante notar que puede ser un hijo biológico o adoptado. También es considerado un hijo dependiente uno que tiene 22 años o más y que ha dependido sustancialmente del soporte de sus padres desde antes de tener 22 años por razones de enfermedad física o mental.

El requisito de que no puede estar ni casado ni en unión libre para ser dependiente debe cumplirse desde el momento en que se inicia la solicitud hasta el momento en que el hijo dependiente llega a Canadá y se le sella la residencia.

Hay muchos jóvenes que piensan que pueden casarse antes de llegar a Canadá y luego pueden patrocinar a su pareja. Esto es completamente equivocado. Si el hijo dependiente se casa días antes de llegar a que le sellen su entrada, ya no es dependiente, y de saberlo el Oficial no le da entrada como inmigrante. Lo peor es que si el joven entra como residente y luego quiere patrocinar a su pareja, no sólo no podrá hacerlo, sino que el Departamento de Inmigración iniciará un proceso para quitarle su residencia puesto que al casarse ya no era dependiente, por lo tanto, no deberían haberle dado entrada como residente.

Para estos jóvenes es mejor que esperen, entren a Canadá, obtengan su residencia y luego vayan y celebren su boda y luego hagan el patrocinio.

Los cambios a la Ley de Inmigración y Ciudadanía son sin lugar a duda bien recibidos por la comunidad inmigrante ya que son de mucho beneficio. Ahora depende de nosotros entenderlos y aplicarlos correctamente para evitar problemas que nos perjudiquen el estatus.