La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, durante el almuerzo organizado en Toronto por el Canadian Council for the Americas

En un abarrotado salón Crystal Ballroom del Hotel Omni King Edward, Canadá, la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, acompañada por los ministros de Economía, Luis Felipe Céspedes, y de Medio Ambiente, Marcelo Mena, participó este martes en un almuerzo de trabajo con la comunidad empresarial de Toronto, que fue organizado por el Canadian Council for the Americas (CCA) con motivo de los 20 años del Tratado de Libre Comercio entre los dos países. Bachelet había llegado el día anterior a Ottawa, donde mantuvo un encuentro con su homólogo Justin Trudeau. Ha sido la primera visita de un mandatario latinoamericano a Canadá después de la realizada el pasado año por el presidente mexicano Peña Nieto coincidiendo con la reunión del TLCAN.

Tras las palabras del presidente del CCA, Kenneth Franke, que recordó larga historia de relaciones entre ambos países, Bachelet quiso ahondar en este punto y celebró el histórico vínculo desarrollado en diferentes áreas: “Es un placer compartir esta oportunidad con ustedes y celebrar la relación entre Canadá y Chile, proyectando los beneficios de esta a todos nuestros ciudadanos. Chile es una nación que ve a Canadá como un amigo, donde vemos algunas políticas en ciertas áreas como un modelo para el nuestro”.

Luego recordó que Canadá fue uno de los primeros países en confiar en la recuperación institucional de Chile tras la dictadura militar, “uno de los primeros en creer en Chile, con una democracia renovada y mostrándole al mundo de lo que somos capaces. En 1996, cuando firmamos un extenso tratado de libre comercio, fuimos más allá, pensando no solo en la situación económica de ese momento, sino también en el futuro”, dijo.

Y agregó que “no solo reguló el acceso de bienes y servicios, también incluyó tratados paralelos de temas laborales y medioambientales. Estos asuntos son un ítem estándar en los TLC de hoy, pero en ese momento, eran una novedad. La economía y el comercio se crearon para servir a la gente, y no viceversa. Preocuparse por cómo nuestros trabajadores crean bienes y entregan servicios, y de las consecuencias de la actividad económica en nuestro medioambiente no es solamente una muestra de buena fe: es poner a hombres y mujeres al centro de la actividad económica”.

También señaló a los asistentes al almuerzo las excelentes condiciones que presenta su país para inversionistas extranjeros: “Como saben, Chile siempre está en el primer lugar entre los países latinoamericanos del Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial, gozando de una gobernanza fuerte y del Estado de Derecho”, recalcó.

Al finalizar sus palabras se refirió a la importancia de la integración: “Chile y Canadá participan activamente en iniciativas de integración regional como APEC, la Alianza del Pacífico y el TPP, así como miembros constructivos de organismos como la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la OCDE”, puntualizó. Y añadió: “Chile es un fuerte promotor de la integración. Somos defensores de la idea de convergir en diversidad, buscar intereses comunes en vez de diferencias, particularmente en el ámbito económico. Naciones diferentes tienen orígenes diferentes, con personas particulares y realidades distintas. Pero podemos caminar juntos, al lado del otro, para alcanzar nuevos destinos”.