El Gobierno federal canadiense prevé presentar esta misma primavera una nueva legislación que garantice los derechos de los usuarios de las compañías aéreas, y evite que los pasajeros sean expulsados de los aviones en determinadas situaciones, como ha ocurrido esta semana en el ya famoso vuelo de United Airlines.

El pasado domingo, un pasajero fue arrastrado por la fuerza fuera de un avión de la compañía estadounidense, tras negarse a abandonar su asiento después de haber sido seleccionado para quedarse en tierra por una situación de overbooking. El incidente fue grabado en un vídeo que se volvió viral en apenas unas horas.

Según informa la agencia The Canadian Press, un portavoz del Ministerio de Transportes explicó que las nuevas medidas legislativas incluirán la carta de derechos de los pasajeros que el Ejecutivo ya prometió aprobar el pasado otoño, y que establecerá compensaciones claras para los usuarios cuando se produce sobreventa en un vuelo o se pierde equipaje.

El Ministerio no aclaró si esta nueva legislación establecerá compensaciones basadas en los estándares del sector, o si las elevará a niveles más parecidos a los existentes en Europa.

El director ejecutivo de United, Oscar Muñoz, se disculpó de nuevo este martes por el “suceso horrible” del pasajero expulsado por la fuerza el domingo de uno de sus vuelos, y prometió una revisión de las políticas de la compañía: “Me disculpo profundamente con el cliente obligado (a abandonar el avión) y con todos los clientes a bordo. Nadie debe ser maltratado de esta manera. (…) Vamos a arreglar lo que no funciona para que esto nunca suceda de nuevo”, aseguró Muñoz en un comunicado, en el que se mostró “molesto” por lo ocurrido.

El responsable de la empresa prometió además un informe sobre las políticas de la aerolínea respecto a requerir la presencia de la policía, el traslado de tripulaciones y la sobreventa de pasajes.

“Reacomodado”

En un comunicado anterior, Muñoz ya había pedido disculpas “por haber tenido que reacomodar” a los pasajeros de ese vuelo y, sin llegar a disculparse con él, dijo que la aerolínea intentaba contactar con el pasajero para “resolver la situación”.

En el vídeo del incidente, que el lunes ya había sido visualizado más de un millón de veces en la red, se aprecia a un hombre de mediana edad y rasgos asiáticos gritando mientras le retiran forzosamente de un asiento. Seguidamente es arrastrado por el pasillo del avión por un policía y escoltado por dos más.

Mientras el hombre es empujado, con sangre en la cara, las gafas casi caídas y el jersey levantado hasta el pecho, se pueden oír comentarios como: “Oh dios mío, mire lo que ha hecho”, o “Buen trabajo, así se hace”, en tono irónico.

Testigos que se encontraban en el avión, del vuelo 3411 con destino a Louisville (Kentucky) y origen en el aeropuerto O’Hare de Chicago (Illinois), afirmaron que, ante la situación de overbooking, la compañía pidió cuatro voluntarios para abandonar el vuelo, después de haberlo abordado con dos horas de retraso, y ofrecerles a tomar uno al día siguiente a cambio de 400 dólares y una estancia de una noche en un hotel.

United necesitaba esos asientos para trasladar a sus empleados, pero ningún pasajero aceptó la oferta, aunque la aumentó a 800 dólares y amenazó con que no despegarían hasta que cuatro personas se levantaran de su asiento y abandonaran la aeronave.

Ante esa situación, la compañía seleccionó al azar, mediante un ordenador, a los pasajeros que tendrían que levantarse. Una pareja se fue, pero el protagonista del vídeo contestó que era médico y necesitaba ver a sus pacientes el lunes por la mañana, según relató el pasajero Tyler Bridges en su cuenta de la red social Twitter.

Bridges, que también subió un vídeo en el que se aprecia cómo el hombre volvió a entrar en el avión repitiendo que tenía que “volver a su casa”, señaló que decidió divulgar las imágenes porque “sentía que era algo que el mundo tenía que ver”.

El suceso se produce después de que, hace unas semanas, United Airlines fuese también noticia por prohibir a dos chicas subir a un avión vestidas con leggings.