En 2014, Restaurant Brands compró Tim Hortons y se fusionó con Burger King.

Un grupo de franquicias de Tim Hortons ha entrado en guerra abierta con los dueños de la popular cadena canadiense de cafeterías, Restaurant Brands International, tras los cambios implementados en los últimos meses para reducir costos. Según un informe, estas medidas están logrado los objetivos deseados pero a base de sacrificar la calidad de los productos servidos en los establecimientos. De acuerdo a la información que publica el diario de Toronto The Globe and Mail en su edición de hoy, los franquiciados han creado una organización llamada Great White North Franchisee Association para representar sus intereses e instan al propietario de la cadena, Restaurant Brands International, a retrasar y reorientar las agresivas estrategias de reducción de costos llevadas a cabo hasta el momento.

En 2014, Restaurant Brands compró Tim Hortons y se fusionó con Burger King. Desde entonces, los nuevos dueños han introducido severas políticas de eficiencia económica que han generado importantes dividendos para los inversionistas -el stock está subiendo casi un 40 por ciento desde el acuerdo-, pero ha generado un estado de malestar entre algunos de los franquiciados porque consideran que está perjudicando a la calidad del servicio y de los productos.

Estos movimientos de ahorro de dinero han perjudicado la marca Tim Hortons y han afectado a la capacidad de los franquiciados para ganar dinero, según se recoge en una carta enviada a la dirección de la empresa y firmada por John Sotos, del bufete de abogados Sotos LLP, que representa al grupo de franquiciados que ha decidido enfrentarse a la nueva política de los propietarios.

Entre las quejas se encuentran aspectos de funcionamiento diario como las cafeteras, tazas y bandejas que se rompen con más frecuencia, según el informe. Sotos ha confirmado la existencia de dicha carta en un correo electrónico remitido a CBC News, pero se ha negado a proporcionar una copia de la misma, diciendo que contiene “información privilegiada y confidencial”.

Restaurant Brands, por su parte, ha desmentido categóricamente que haya cualquier tipo de conflicto con una parte de sus franquiciados y ha señalado que su objetivo es seguir trabajando “hombro con hombro” con ellos. “Estamos orgullosos del crecimiento que hemos logrado en los últimos años y seguiremos escuchando a los dueños de franquicias sobre cómo podemos construir un negocio más sólido juntos”, dijo un portavoz a CBC News.

La empresa se dirigió esta semana a todos sus franquiciados a través de una carta firmada por Elias Díaz, el presidente de marca de Tim Hortons, en la que les aseguraba que “la marca Tim Hortons ha sido construida gracias a la dedicación de miles de propietarios de franquicias. Siempre hemos seguido y seguiremos buscando su consejo y trabajando en estrecha colaboración con ellos para ofrecer cada día una gran experiencia a nuestros a través de nuestros restaurantes en Canadá”.