Wilbur Ross ha sido cuestionado por los legisladores estadounidenses en su audiencia de confirmación para asumir el cargo de secretario de Comercio. Foto: CC

Wilbur Ross, el hombre designado por el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, para reestructurar la política comercial del país, enviará en los próximos días una carta a funcionarios canadienses y mexicanos instándoles a reabrir las conversaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), según un informe dado a conocer por The Globe and Mail. Según el periódico con sede en Toronto, Ross quiere discutir sobre las reglas del país de origen y el mecanismo independiente de solución de conflictos, que son puntos claves del acuerdo de libre comercio firmado en 1994 entre los tres países.

Ross ha sido cuestionado durante este miércoles por los legisladores estadounidenses en su audiencia de confirmación para asumir el cargo de secretario de Comercio, y se le ha preguntado desde el inicio de la comparececia sobre sus puntos de vista sobre el comercio con Canadá y México.

El TLC es lógicamente lo primero que debemos tratar“, dijo Ross. “Debemos consolidar las relaciones de la mejor manera posible en nuestro propio territorio antes de ir a otras jurisdicciones“, dijo Ross, refiriéndose a China, un objetivo frecuente de la ira de Trump por prácticas comerciales supuestamente injustas, en opinión del que a partir de este viernes será el 45 presidente de los Estados Unidos.

Ross ha señalado que los socios comerciales estadounidenses que cumplan las reglas no deberían tener nada que temer del próximo gobierno de Trump, ya que en general, los Estados Unidos están a favor de un comercio más global. “Creo que debemos conceder acceso a nuestros mercados a cualquier persona que juege limpio, juege con las mismas reglas y de a todos una oportunidad justa para competir“, ha afirmado durante su comparecencia.

El futuro secretario de Comercio estadounidense fue más allá al asegurar que “no soy anti-comercio, soy profesional, pero estoy a favor de un comercio sensible y no de un comercio que perjudique al trabajador estadounidense y al sector manufacturero estadounidense“.

Los comentarios de Ross sobre el TLCAN fueron interrumpidos por manifestantes que gritaban su oposición a la Asociación Trans-Pacífico, un tratado comercial iniciado bajo la actual administración Obama, pero que el presidente electo Trump ha asegurado que abandonará tan pronto como tome posesión.

Ross ha señalado al respecto que aunque “inicialmente era muy favorable a TPP“, reconoció que comenzó “a investigar las miles de páginas de documentos que componen el Tratado y descubrí algunas cosas que no eran consistentes respecto a lo que se había anunciado“. Señaló específicamente las afecciones sobre el sector de automóvil de América, pues en su opinión las lagunas del Tratado permiten a los fabricantes adquirir hasta el 60 por ciento de los componentes de un coche fuera del país pero pueden ser vendidos dentro sin la aplicación de tarifas. “Eso no me pareció la mejor idea del mundo“, dijo.