La ministra de patrimonio canadiense Melanie Joly. Foto. Ministerio de Patrimonio de Canadá

El Gobierno canadiense quiere promover una coalición internacional que otorgue a los gobiernos nuevos poderes para obligar a los gigantes de Internet y multimedia a financiar y mostrar contenido de creación nacional en sus plataformas digitales. La ministra de Patrimonio, Mélanie Joly, ha pasado la mayor parte del año consultando a los canadienses sobre la mejor manera de impulsar la producción y las ventas internacionales de contenido canadiense en una era de constantes cambios tecnológicos.

Esta semana viaja a París para iniciar sus gestiones en respuesta a una solicitud conjunta de varios actores de las industrias culturales de Canadá: conseguir que plataformas internacionales como Netflix, Apple o Facebook aumenten sus contribuciones a la cultura canadiense.

En una entrevista Mélanie Joly reconoció que es consciente que Internet “no conoce fronteras”, y que persuadir a los gigantes internacionales a que jueguen con las reglas de un país puede parecer una tarea imposible. Sin embargo, aseguró que la mejor manera de conseguir resultados es crear un frente común en el escenario internacional. El primer pasó será este martes con una presentación en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

“Lo que quiero es que Canadá desempeñe un papel de liderazgo”, afirmó Joly sobre su viaje, que también incluye paradas en Berlín y Bruselas: “Lo que es más importante para mí es que como gobierno podamos tener acceso a plataformas para apoyar a nuestros creadores y permitirles expresar y compartir sus opiniones y su contenido”.

La ministra dejó claro que el gobierno federal no desea tener una relación de confrontación con los gigantes corporativos estadounidenses, pero afirmó rotunda que quiere asegurar que Canadá se beneficie de la explosión de las nuevas tecnologías.

“Siempre he dicho que estamos listos para tener conversaciones con esas compañías y esas plataformas. Ya estamos comprometidos con ellos y continuaremos haciéndolo. Pero a nivel general, es obvio que cuanto más grande sea el consenso entre países para actuar de una manera conjunta mejor podremos asegurarnos de que sea una prioridad”, dijo.

Michael Geist, profesor de derecho de la Universidad de Ottawa, que ha seguido de cerca las consultas públicas sobre el futuro de las industrias culturales de Canadá, señaló al diario Globe and Mail que el gobierno federal necesita adoptar una posición medida ante los gigantes de Internet.

“Hay un sólido consenso en torno a la cuestión de los impuestos de ventas para las empresas digitales”, dijo en la entrevista, pero es necesario “equilibrar el campo de juego” con las empresas canadienses, apuntó. “Hay esfuerzos globales para tratar de desarrollar normas comunes sobre los impuestos de ventas para los proveedores de servicios digitales, y creo que hay mucho valor allí”.

Sin embargo, Geist se mostró escéptico con los resultados que se puedan lograr y afirmó que el gobierno estará involucrado en una “batalla perdida” si intenta integrar a una compañía como Netflix en el sistema de radiodifusión existente, dado que la firma ya gasta cientos de millones de dólares en producciones en Canadá.

“Si la ministra comienza a ver a compañías como Netflix o Google como objetivos para la regulación o para el pago, creo que será un error”, dijo. “No creo que la idea de que el gobierno trabaje con Internet o intente dar prioridad al contenido canadiense en Internet tenga algún sentido en el entorno digital”, sentenció.