Ésta es la primera vez que el informa anual de la compañía RE/MAX prevé un incremento del precio de la vivienda en Toronto superior al de Vancouver. Foto: Rew.ca

Toronto tiene el mercado inmobiliario más activo de Canadá, por delante de Vancouver, y mantendrá esta tendencia durante 2017 con un incremento en los precios que dificultará todavía mas el acceso a una vivienda. Se espera que los precios en el GTA aumenten un 8%, en contraste con el 2% que se ha adjudicado a Vancouver y a su área de influencia. Este incremento porcentual se traduciría en términos absolutos en un precio medio para la vivienda en el GTA de 783,926 dólares canadienses.

Así lo señala el informe de pronóstico presentado RE/MAX. El director regional de la zona Ontario-Canadá Atlántico, Chistopher Alexander, ha señalado que es la primera vez “en varios años” que el informe anual de su compañía pronostica una mayor tasa de crecimiento para Toronto en comparación con Vancouver.

El año pasado predijo un aumento del 7% en el Gran Vancouver y del 5% en GTA. Alexander no considera que las razones principales de esta previsión se deban exclusivamente al efecto causado en el mercado inmobiliario por el reciente impuesto a los compradores foráneos de Vancouver, que supone un 15% sobre el valor de venta de la compra. “El mercado de Vancouver ya empezaba a enfriarse antes de implementar el impuesto a los compradores extranjeros”, ha señalado al respecto. Alexander no descarta que algunos compradores extranjeros se dirijan al GTA ahuyentados por dicho impuesto pero señala que “no creemos que vaya a tener un impacto significativo”.

El GTA mantiene sus índices debido a una gran demanda, apuntó, y ya el aumento registrado durante el actual ejercicio —cercano a un 17%—, superó ampliamente los pronósticos más generosos realizados a finales del pasado año, cuando todavía no se había introducido el controvertido impuesto en Vancouver.

El alcalde de Toronto, John Tory, dijo el miércoles que la falta de opciones de vivienda es un “problema económico profundo”, pero reconoció que la ciudad no tiene una palanca mágica que pueda utilizar para calmar los precios de las casas. Su enfoque en cambio se basa en el aumento de la oferta de vivienda asequible de alquiler y la sustitución y reparación de viviendas sociales.

La ciudad ha hecho “pequeños avances”, señaló el alcalde, a través de un programa que destina suelo público por un valor cercano a los 100 millones de dólares. En esta línea enmarca el compromiso de procedimientos de aprobación más rápidos y la reducción de los impuestos a la construcción a los que construyan viviendas de alquiler más asequibles. Tory se mostró “muy esperanzado” en que el próximo presupuesto federal destine incentivos fiscales que ofrezcan más posibilidades a los promotores dispuestos a trabajar en el mercado del alquiler.