El presidente de México Enrique Peña Nieto y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, en la visita que realizó el primero a Ottawa en junio de 2016. Foto: Presidencia de México

Canadá debe continuar comprometiéndose con México si Donald Trump se retira del Tratado de libre comercio de América del Norte y aísla al país latinoamericano. Así lo defienden Laura Dawson, directora del Instituto Canadiense en el Woodrow Wilson Center en Washington, y Colin Robertson, ex diplomático y vicepresidente y miembro del Canadian Global Affairs Institute.

Ambos han intervenido recientemente ante la comisión de asuntos exteriores del Senado para fijar, sin carácter vinculante, la posición que Canadá debería mantener ante las probables turbulencias que provocará la llegada de Trump a la Casa Blanca. El nuevo escenario que se abre en terrenos estratégicos como la defensa, las relaciones comerciales o el libre comercio obliga a replantear algunos de los paradigmas sobre los que habían estado asentadas durante décadas las relaciones internacionales.

Laura Dawson es directora del Instituto Canadiense en el Woodrow Wilson Center de Washington.

Laura Dawson cree que Canadá debe hacer todo lo posible para fortalecer su relación con México, en especial si el magnate norteamericano cumple finalmente su promesa de construir un muro a lo largo de la frontera mexicana. “Si el peor escenario se cumple y Estados Unidos se retira del TLCAN e impone las políticas punitivas que escuchamos acerca de México, no beneficiará en nada a Canadá alejarse también de esa relación”, apunta Dawson.

Colin Robertson, por su parte, cree que la elección de Donald Trump “está probando, al menos en el corto plazo, que puede ser tan perjudicial para las relaciones Canadá-Estados Unidos y las relaciones Canadá-México como lo fueron los atentados 11-S”. Para Robertson “fortalecer la asociación con México tiene un gran sentido estratégico para Canadá”.

El ex diplomático sostiene que la decisión del gobierno liberal de levantar el requisito de visa a los mexicanos que desean ingresar al país (que entrará en vigor el próximo 1 de diciembre), es un buen primer paso para mejorar las relaciones con México, “pero aún queda mucho por hacer”, insistió.

Robertson sugiere que el primer ministro Justin Trudeau debe convertir la relación con México en una prioridad y que sería importante que en su agenda de viajes para 2017 incluyera el país mexicano. Va más allá e incluso defiende la necesidad de que el gobernador general David Johnston visite México con los presidentes de varias universidades canadienses en un esfuerzo por alentar a los estudiantes mexicanos a estudiar en Canadá.

En su clara defensa de la mejora de las relaciones entre ambos países, mantiene que Canadá puede impulsar el comercio con México, “sin importar si Trump cumple con su agenda anti-comercio”. Con Donald Trump prometiendo retirarse del Tratado Transpacífico (TPP en sus siglas en inglés), que esencialmente moriría sin el apoyo de Estados Unidos, Robertson se mostró convencido de que Canadá y México -ambos signatarios del TTP- todavía tienen la oportunidad de salvar partes de ese tratado y también del TLCAN (NAFTA en sus siglas en inglés).

Colin Robertson, ex diplomático y vicepresidente y miembro del Canadian Global Affairs Institute.

“Si los Estados Unidos se retiraran del TLCAN, este acuerdo seguirá estando en vigor entre Canadá y México. Igualmente creo que deberíamos analizar el número de cosas que íbamos a hacer con los Estados Unidos en el TPP  y aplicarlos, en la medida de lo posible, a un acuerdo actualizado entre Canadá-México”, dijo.

No obstante parece que Trump puede estar replanteando su promesa de retirarse del TLCAN. En un comunicado ofrecido el pasado lunes a través de un vídeo de 2 minutos y medio, en el que dio a conocer sus planes para sus primeros 100 días de gobierno, no mencionó el TLCAN. Desde que logrará el triunfo en las elecciones presidenciales el pasado 8 de noviembre, el presidente electo ha matizado o suavizado algunas de sus promesas electorales más controvertidas. Dawson cree que Trump puede cambiar su tono en en lo relacionado a las políticas de libre comercio “ya que ya ha leído la reacción de la comunidad empresarial estadounidense”.

En el caso de que los Estados Unidos permanezcan finalmente en el TLCAN, Canadá podría aprovechar la oportunidad para renegociar partes del comercio masivo en su beneficio. Los analistas coinciden que las amenazas de Trump pueden generar en el medio plazo un escenario beneficioso para los intereses canadienses. El primer ministro Trudeau ya ha dicho que Canadá está “más que feliz” de hablar de acuerdos comerciales, incluyendo el TLCAN, si otros países quieren reabrirlos.

Robertson considera en este punto que Canadá probablemente negociaría la inclusión de más profesiones en la lista de movilidad del TLCAN y mejorará el acceso para los canadienses que ingresan a los Estados Unidos. En el lado estadounidense, cree “que Estados Unidos querrá promover una mejor protección de la propiedad intelectual”.