El presidente de México, Enrique Peña Nieto, junto al primer ministro de Canadá, Pierre Trudeau, durante su visita al Parlamento de Ottawa el pasado mes de junio.

El gobierno canadiense ha salido al paso de los rumores extendidos en los últimos días sobre su posible reconsideración de la decisión de levantar la imposición de visado para los mexicanos. El triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de la semana pasada y el temor a un incremento de las solicitudes de asilo por parte de ciudadanos mexicanos, había puesto en alerta a las autoridades de inmigración de Canadá. Pierre Alaire, embajador de Canadá en México, ha señalado en las últimas horas, sin embargo, que la victoria de Trump debe tomarse con serenidad y ratificó que su país eliminará las visa para los mexicanos a partir del 1 de diciembre, según lo previsto.

En la misma línea respondió el pasado lunes en Toronto el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, a una pregunta de la corresponsal en Canadá de la agencia mexicana de noticias NOTIMEX, Isabel Inclán. “Sabemos que este requisito fue un gran impedimento para la cercana amistad entre ambos países, por lo que realizamos las acciones conducentes para ir hacia adelante”, señaló Trudeau, al tiempo que confirmó que su gobierno está trabajando muy de cerca con el gobierno mexicano para “asegurar que la eliminación del requisito de la visa sea positivo tanto para México como para Canadá”.

Canadá es el segundo mayor receptor de mexicanos sólo por debajo de Estados Unidos. De acuerdo a la última información del National Household Survey (NHS) (por sus siglas en inglés), en el 2011 el número total de inmigrantes mexicanos en Canadá fue de 96.055. La eliminación de la visa no supone la desaparición completa de los trámites burocráticos para acceder al país. Al igual que ocurre con los ciudadanos de otras nacionalidades desde el 1 de agosto, los mexicanos deberán obtener una Autorización Electrónica de Viaje (eTA por sus siglas en inglés) para viajar a Canadá, un trámite más sencillo que el visado. La eTA se realiza a través de internet y su costo es de siete dólares canadienses. El documento es válido por cinco años.

Las condiciones que incorpora este documento son bastante precisas: las personas que cuenten con la eTA podrán permanecer hasta 6 meses en el país pero no podrán trabajar en él, ya que es necesario otro permiso para ello. Igualmente, Canadá ha dejado claro que los mexicanos que hayan pedido refugio en el pasado y que tuvieron una orden de deportación seguirán requiriendo una Autorización de regreso a Canadá.

En este sentido, diversos estudios realizados desde México y Canadá coinciden en dibujar un perfil muy definido de los mexicanos que migran al país canadiense, se trata de ciudadanos de clase media y alta con un perfil profesional y educativo más elevado que en Estados Unidos. La mayoría, según el Insituto de los Mexicanos en el Exterior, cuenta con documentos migratorios legales y viven en zonas urbanas.

El primero ministro canadiense aseguró también en su visita a Toronto que “esperamos que a partir del 1 de diciembre, al suspender la visa, tengamos grandes oportunidades para el turismo, las inversiones y una más cercana relación de trabajo con México”.