Vetelia es una de las startups de moda en México. Fue fundada en 2013 en Guanajuato por Emilio Sosa y Juan Pablo García con el objetivo de desarrollar la bicicleta eléctrica “hibridus”, un aparato entre bicicleta y motocicleta fabricado 100% con material e ingeniería mexicanos. Desde entonces han revolucionado el sector y se han instalado en una senda de crecimiento imparable. Ha sido considerada como una de las quince empresas de más alto impacto en todo el país por Unrasonable México, un importante instituto de emprendimiento de Estados Unidos, que convoca a emprendedores de todos los continentes que quieren afrontar problemáticas cotidianas con propuestas innovadoras. Ahora Vetelia, que es el nombre de un animal originario de México, ha dado el salto a Canadá para materializar su siguiente objetivo: la producción de un automóvil eléctrico que impacte en la movilidad y el medio ambiente y que sea 100% mexicano. Quieren que sea una realidad en dos años.

Emilio Sosa se instaló hace cinco meses en Toronto para aprovechar las ventajas del ecosistema canadiense, que considera más favorable para emprender su gran proyecto de automoción. El acceso más factible a rondas de inversión, tanto por cuantía como por riesgo, y la identificación del mercado canadiense con el norteamericano han favorecido un escalamiento que puede ser clave en el éxito de su ambicioso proyecto. El perfil de Emilio Sosa responde bien al que la profesora de ciencias políticas en la Universidad de Waterloo (Ontario), Bessma Momani, ha trazado en su reciente estudio: Nuevos emprendedores canadienses. ¿Una poco apreciada contribución a la prosperidad canadiense? Para Momani, “los emprendedores que han venido de otros países suelen ser más activos e innovadores en la creación y comercialización de nuevos productos, destacan por su audacia con los negocios y están más capacitados para explorar nuevas fórmulas de crecimiento¨.

El objetivo de Vetelia es la producción de un automóvil eléctrico que impacte en la movilidad y el medio ambiente y que sea 100% mexicano. Foto: XQuadra Media

Hoy en día mi startup Vetelia se encuentra en una gran etapa de crecimiento donde nos empezamos a consolidar como uno de los líderes del mercado mexicano. Decidimos escalar la startup a Canadá porque es uno de los países que ofrecen hoy en día una mayor robustez financiera. En conjunto, con su ecosistema emprendedor, resulta sin duda una de las mejores plataformas para el emprendimiento en general. Hablarle de un millón de dólares a un inversor canadiense no es ningún problema, en México te tratarían de loco.

Canadá tiene uno de lo mejores ecosistemas de inversión de América y eso nos va a ayudar a conjuntar futuras rondas para materializar el objetivo de Vetelia: “ser la primera automotriz eléctrica de México”; aunado a esto hay que destacar la ventaja competitiva de operar en los dos países que se encuentran alrededor de USA y que nos ayudarán a presionar el mercado de dicho lugar, el cual es uno meta para nosotros.

¿Cuáles son los principales desafíos que cómo emprendedor encontraste en Canadá?

El primero es que hemos tenido que empezar de cero, como si creáramos la misma startup por segunda vez. Las cosas en Canadá no se hacen o se ejecutan como normalmente lo hacemos en México, y en un principio es un poco complicado adaptarse a los nuevo mecanismos.

El segundo, sin lugar a dudas, es que resulta un poco difícil generar tracción en el mercado sin los apoyos necesarios, pues aunque Canadá tiene un excelente poder adquisitivo el consumo de las personas es totalmente diferente al que se ve en USA o México. Digamos que el canadiense piensa mas las cosas a la hora de comprar.

Emilio Sosa junto a uno de los modelos de su bicicleta “hibridus”. Foto: XQuadra Media

¿Qué parte de tu experiencia y formación mexicana fueron más útiles para desarrollar tu emprendimiento en Canadá?

Creo que en mi experiencia lo mejor que hemos hecho para desarrollar nuestro emprendimiento en Canada es tener un super aliado estratégico y socio: Extreme Venture Partners. Ha invertido en nosotros y nos dio una infraestructura organizativa de la que carecíamos al inicio, por lo que todo fue mucho más sencillo de esta forma, desde las oficinas hasta la mentoría en procesos legales que, por cierto, se trata de un aspecto clave en el crecimiento de cualquier startup.

¿Cuáles son las diferencias entre el ecosistema de emprendimiento en México y Canadá?

La mayor diferencia en mi punto de vista es que en Canada hay un gran ecosistema de inversionistas angel y de fondos de capital de riesgo que han ayudado a escalar a muchas startups. No es casualidad que Canadá tenga cinco startups comúnmente conocidas como “unicornio” (compañías tecnológicas que alcanzan un valor de mil millones de dólares en alguna de las etapas de su proceso de levantamiento de capital), y, sin embargo, hoy en México estamos lejos de tener una de ellas. Por otro lado creo que el Instituto Nacional del Emprendedor México lo esta haciendo excelente y con apoyos como el de ProMéxico seguro tendremos pronto el mejor ecosistema de América Latina.  

Un consejo para los emprendedores mexicanos que tengan pensado moverse a Canadá?

Que no cometan el error de las grandes industrias que piensan que solo los productos se pueden exportar. Estamos en una época que cambia diariamente y como emprendedores debemos de hacerlo también. Es por eso que hoy no basta con productos exportables y debemos de apostar por startups e incluso emprendedores exportables, los cuales pueden tomar lo mejor de todos los ecosistemas y convertir su experiencia en historias de éxito.