El gobierno canadiense del primer ministro Justin Trudeau ha filtrado a través del diario Globe and Mail que su ejecutivo retirará el requisito de visa a los viajeros mexicanos a partir del 1 de diciembre. Se confirma, por tanto, lo que el propio Trudeau había prometido durante la campaña electoral y lo que han venido apuntando diversos miembros de su gabinete en los últimos meses. El último de ellos fue la ministra canadiense de Comercio Internacional, Chrystia Freeland, quien el pasado viernes insinuó en Toronto, en el transcurso de un evento organizado por el Canadian Council for the Americas, que el anuncio se podría hacer oficial la próxima semana coincidiendo con la cumbre de los “Three Amigos” que se celebrará en Ottawa. Según el diario, el anuncio se realizará el martes 28 de junio después del diálogo entre Justin Trudeau y el mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto, quien realizará su primera visita de Estado a Canadá los días 27 y 28 de junio y visitará Ottawa, Toronto y Quebec.

Pero lo que ahora se sabe es que Canadá ha puesto sobre la mesa diversas condiciones al gobierno mexicano para que la medida se lleve a efecto. Siempre según el Globe and Mail, Ottawa se reserva el derecho de volver a introducir el requisito de visa de manera parcial si el número de solicitudes de refugio supera las 3.500 durante un año en curso. Es decir, el ejecutivo canadiense va a estar vigilante para que no se repitan las circunstancias que condujeron a Stephen Harper en 2009 a imponer la visa a los viajeros procedentes de México. Entonces el gobierno conservador argumentó que el alto número de peticionarios de refugio de ese país (8.000 ese año), estaba generando importantes trastornos en la política migratoria del país.

También ha trascendido que en los últimos meses ha habido notables diferencias entre diversos departamentos ministeriales del gabinete Trudeau, que observaban con diferente sensibilidad el levantamiento de la medida. El Ministerio de Inmigración, en concreto, ha sido el más reacio a considerar la eliminación porque teme que se genere otra ola de solicitudes de refugio, la cual podría llegar a 9.000 casos en el año 2019. Por eso se ha introducido esa “clausula de vigilancia” que se activaría automáticamente si las previsiones se incumplen. Los oficiales de Inmigración alertaron al gobierno federal que remover el requisito de visado a México podría significar que Canadá recibiera 3.500 peticiones de refugio de México en 2017, 6.000 al año siguiente y 9.000 en 2019. No obstante, las fuentes consultadas por el Globe and Mail aseguran que los funcionarios canadienses confían que esta acción migratoria no signifique una nueva oleada de peticionarios de refugio.

De acuerdo con la publicación, México se habría comprometido a compartir con Canadá, como parte de las condiciones del acuerdo, información de seguridad y perfil de los viajeros, tal como lo hacen Canadá y Estados Unidos. Además se introducirá un nuevo sistema de control a través del eTA (ElectronicTravelAuthorization), el permiso electrónico para los viajeros que no necesitan visa para entrar a Canadá (los viajeros de bajo riesgo que tengan una visa vigente de Estados Unidos o una visa canadiense por 10 años). En la práctica, este mecanismo puede acabar siendo una visa encubierta. Los ciudadanos que puedan acogerse a este modelo (con excepción de ciudadanos de EEUU) tendrán que responder a preguntas relacionadas con factores de inadmisibilidad en Canadá, su historial de viaje y obligación de cumplir con las reglas de inmigración de otros países.