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El violento fin de semana registrado en Toronto, con tres tiroteos y ocho apuñalamientos, ha vuelto a poner en la palestra la preocupación ciudadana por los niveles de criminalidad de la ciudad. “Esto no es normal”, señaló David Hopkinson, portavoz de la policía de Toronto, quien reconoció también que el alto índice de criminalidad registrado en un mismo fin de semana está muy por encima de la media anual e histórica de la ciudad.

El debate no es nuevo y está de algún modo influenciado por el larvado conflicto que protagonizan desde hace algunos meses la Policía de Toronto con su jefe a la cabeza, Mark Saunders, que pide más recursos económicos; y parte de los concejales de la ciudad, que consideran que la relativamente baja tasa de criminalidad no hace necesario destinar más presupuesto municipal a reforzar la seguridad de la urbe. El índice de criminalidad es una fórmula que toma en cuenta el promedio ponderado de seis categorías de crimen: asesinato, violación, robo, asalto agravado y crímenes a la propiedad como asalto y robo de vehículos, así como la población de la ciudad.

Lo cierto es que el impacto de cada nuevo asesinato con arma de fuego o de cada suceso violento multiplica la sensación de que Toronto es una ciudad cada vez menos segura. Pero esta impresión está desmentida por los datos estadísticos, que siguen confirmando que nuestra ciudad es una de las grandes urbes del planeta con tasas de violencia más bajas. De hecho, en las habituales listas de calidad de vida en las que Toronto suele ocupar siempre los primeros lugares, la seguridad es uno de los parámetros mejor valorados.

El índice de criminalidad en Toronto ha sido relativamente bajo durante un largo período de tiempo. En el ranking 2015 de las 50 ciudades más seguras del mundo elaborado por The Economist, Toronto apareció posicionada en el octavo lugar entre las urbes más importantes del planeta y la primera entre las de América del Norte.

Según revelaba este ranking, la tasa de homicidios de la ciudad de Toronto en 2012 fue de 2,0 por cada 100.000 habitantes. En comparación, las ciudades de Estados Unidos que por tamaño pueden ubicarse en el mismo grupo que Toronto ofrecían datos mucho peores que los registrados por la ciudad canadiense: Atlanta (19,0), Chicago (18.5), Boston (9,0), San Francisco (8.6), Nueva York (5.1), y San José (4.6). Curiosamente Vancouver, una ciudad que tradicionalmente siempre ha sido vinculada a graves problemas de seguridad ciudadana, mostraba una tasa inferior a Toronto; 1.2.

Es cierto, sin embargo, que desde hace algunos años se viene registrando un incremento en términos porcentuales y absolutos de los sucesos violentos en la ciudad. Según los datos oficiales que recoge en su informe anual el Servicio de Policía de Toronto (Toronto Police Service), en 2013 se contabilizaron 122 victimas por arma de fuego y el pasado año 172, mientras que en 2016 ya se acumulan 238, lo que supone un incremento del 38.4%.

En general, en todos los apartados sobre los que existe trabajo estadístico (homicidios, tiroteos con y sin víctimas e incidentes con arma blanca), se observa un incremento sustancial respecto a 2015.