Toronto ya es legalmente una ciudad Uber, después de que el ayuntamiento de la ciudad aprobara la licencia para que la startup de economía colaborativa pudiera operar legalmente en el término municipal. La decisión se tomó a pesar de las presiones de los colectivos de taxistas, que en los últimos meses han mostrado públicamente en reiteradas ocasiones su rechazo a esta medida.

Una de las más sonoras fue cuando el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, realizó su primera visita oficial a Toronto, donde fue recibido por el alcalde John ToryLa decisión del Ayuntamiento de Toronto contrasta con las reticencias que están mostrando otras ciudades canadienses como Quebec o Montreal, que ya han expresado su interés de ilegalizar este servicio en sus respectivos territorios.

La ciudad también ha puesto en marcha un nuevo conjunto de reglas para las empresas privadas de transporte (PTC), que incluye una licencia que Uber y otros servicios de comunicación por radio-taxi tendrán que solicitar. Estos nuevos cambios fueron recibidos con abucheos decepcionadas por los conductores de taxi de Toronto y con un cerrado aplauso por quienes han defendido en los últimos meses las ventajas de este servicio de transporte para los intereses de los usuarios.

El cambio más notable requerirá  es que la tarifa base de UberX se aumentará en 75 centavos hasta alcanzar $ 3,25, que es la tasa utilizada actualmente por los taxis de Toronto. Los taxistas también deberán hacer cumplir determinadas condiciones en la fijación de precios. Uber, por su parte, tiene la intención de eliminar la fluctuación precios y definir claramente un índice tarifas.

También se requiere que los conductores de Uber presenten una serie de documentos de registro en la ciudad, que incluyen licencias, seguros, y los informes de inspección de vehículos.